La Coctelera

Sobre Blackberry

Para nada entra en mis planes ir de gurú de nada, pero leyendo opiniones sobre la noticia de la posible venta/partición/desaparición de Blackberry, se me ocurre aportar mi opinión como "decisor", más allá de mi opinión como usuario.

El post de Enrique Dans me parece muy bueno y muy descriptivo de lo sucedido en RIM/Blackberry en estos años. Pero en los comentarios hay mucha opinión de usuario y poca de comprador objetivo de Blackberry. Y no me refiero al que se compra el terminal en una tienda.

Además, como ya lo había escrito en el GooglePlus de Alberto, copiar, pegar y ampliar.

Blackberry era perfecto para los CIOs del mundo: seguro, estable, integración sencilla con Exchange... perfección absoluta para el mundo corporativo. Recuerdo el primer BES que monté hace muchos años y como los correos pasaban de Exchange a los terminales. Era muy frecuente recibir antes en el terminal el mensaje que en el propio PC. ¿Y si se perdía un terminal? Ningún problema. Consola de BES y bloquear el terminal o poner un mensaje en su pantalla "Por favor, si encuentra este dispositivo llame al 9XXXXXX". Algún terminal apareció de este modo. Y si no, borrado masivo e inutilización definitiva. El paraíso de los CIOs.

Ahora he tenido que volver a analizar las posibilidades de Blackberry y sus nuevas tecnologías para nuestro uso corporativo. El resultado me ha parecido descorazonador.

Ya no hace falta el servidor BES para enviar los mensajes a los dispositivos, ya que funcionan como cualquier iPhone/Android. El famoso NOC se vuelve prescindible. ¿Cómodo y fácil? Sin duda, pero pierdes su gran ventaja, esa solidez y seguridad a prueba de todo. Y si ahora desde mi propio OWA de Exchange puedo bloquear el terminal o, al menos, borrar la parte corporativa, ¿porque una Blackberry y no un terminal Android de gama media?.

Además, para ponerlo peor al comprador corporativo medio (hablo de España en este caso), elimina la alternativa del BES Express, el software para servidor con licencia gratuita hasta 2000 usuarios. 2000, más que suficiente para un porcentaje muy elevado de empresas en España, Sudamérica e incluso resto de Europa (un buen post sobre esto, en ZDNet). Y el nuevo software BES10 es de pago si o si, con independencia del número de terminales.

Es decir, para tener algo que ya no es imprescindible, es necesario pagar cuando antes era gratis. Ah, y, además, no te vale para gestionar tu parque de terminales anteriores. Necesitas mantener un BES7.

Con este panorama, es muy complicado apostar por Blackberry como tu terminal corporativo. La simplificación del back end ha debilitado la parte corporativa. Los terminales ya no son deseados por los usuarios como para compensarlo.

Como "decisor", ahora es complicado encontrar buenas razones para apostar por Blackberry. Antes podías poner los argumentos técnicos y de seguridad para discutir con los usuarios que preferían terminales más "visuales" (Android o iPhone), pero ahora has perdido esos argumentos y los usuarios no piden los nuevos dispositivos... mal escenario.

PD: Y una derivada de esto... Gana Google por partida doble?. No sólo por los terminales Android, que es obvio. Pero... si la integración perfecta Microsoft Exchange - BES desaparece, ¿no habrá más gente que se plantee prescindir de Exchange? ¿Alternativas?

El compromiso de la dirección y las "catedrales"

Me quedé con las ganas de contestar a Raúl en su post de las catedrales, los objetivos y el para qué trabajas. Pero cuando el otro día lo completó con "el compromiso de la alta dirección" me alegré de no haberlo hecho.

Y es que las dos cosas están muy relacionadas. Al menos, desde el punto de vista de los departamentos de sistemas. ¿Por qué creo esto?

Por qué a veces trabajas en proyectos para un área que tiene una estrategia clara, es capaz de organizar y priorizar sus necesidades. Y entonces, necesariamente, aparece ese "compromiso" de la dirección. Y no sólo los desarrolladores son conscientes (si tienen un poco de voluntad y levantan la mirada de la pantalla) de que están "construyendo la catedral", cualquier persona de ese departamento o qué trabaja con ellos lo sabe. Y es que, generalmente, objetivos claros suelen ir unidos a transparencia.

Y esa relación de confianza suele ser recíproca. También desde el área funcional se entiende el mensaje de que muchas veces es mejor tener un sistema imperfecto funcionando rápidamente que buscar la macro-solución perfecta que se tarda meses o años en desarrollar y cuando nace, casi está obsoleta porque el negocio no se detiene.

Pero esto es, por desgracia, lo menos habitual.

Otras veces el departamento de negocio corre como pollo sin cabeza y lanza proyectos como quién dispara perdigones, intentando cubrir mucha pero sin un objetivo claro. Y entonces no hay catedral que valga. Sólo ladrillos amontonados que hoy parecen un polideportivo y mañana un hospital. Y, cuando no hay objetivos, o cambian cada quince días, no hay ni priorización, ni transparencia, ni nada.

Curiosamente, los primeros departamentos (o sus responsables) suelen tener mejor valorado al departamento, a los sistemas y su trabajo. Mientras que los segundos siempre quieren cambiar todos sus sistemas o critican la lentitud en poner en marcha las cosas o dicen que nada funciona bien.

Ahora bien, esto tiene una segunda parte. Y es que la velocidad que necesitan hoy los negocios es difícil de compatibilizar con la mayoría de los equipos y sistemas de desarrollo. Y no hablo de desarrollo lean o agile ni nada de eso. Creo que ya no es posible construir esas catedrales. Sobre todo cuando requieren modificaciones sobre sistemas enormes, con muchos años de antiguedad y que es casi imposible plantearse una migración total. Decía Amparo Moraleda, cuando era presidenta de IBM, que "hoy nos pasan muchas más cosas por unidad de tiempo que hace unos años". Eso mismo aplica a los negocios. Y a la necesidad de adaptarnos. Quizás ya no podemos construir catedrales, sino conformarmos con capillas que cumplan su función un tiempo limitado.

Pero eso, será en otro post.

Un paso adelante

Lo malo de que pase el tiempo sin escribir es que luego cuesta mucho retomar el "por dónde iba..."

En este tiempo, he cambiado de trabajo. Después de casi 10 años he cambiado la logística y transporte de mercancías por los pasajeros. Como me decía alguién en twitter, hay que tener más cuidado, por que los palets no se quejan y las personas, si.

En estos tiempos cambiar de trabajo de forma voluntario es algo bastante poco habitual. Sobre todo cuando no es una huida. Estaba en una empresa con una situación de negocio buena, liderando además un proyecto de eCommerce muy ilusionante y con todo el futuro, con planes de integración con los más grandes players del sector. Y, sobre todo, integrado en un equipo que creo que es irrepetible. Creo que nunca encontraré un ambiente y compañeros mejor que el que he dejado en Boyacá / yupick!.

Pero diez años es mucho tiempo. En estos días "convulsos" en que hablamos de los políticos, la limitación de duración de los mandatos es una necesidad. Pues en los trabajos, y sobre todo en puestos directivos y/o de innovación, también. Aunque creas que mantienes las ganas y la ilusión, es inevitable una cierta pérdida de empuje y una asunción de que hay cosas que "siempre se han hecho así". Justo lo que un director de sistemas no puede permitir. Y cuando tienes una cierta edad, cada año que pase va a ser una piedra más en la mochila que te hará pensar más cada paso.

Y en la despedida, qué mejor forma que presentar algunos candidatos en los que confías plenamente y que sabes que van a ocupar tu puesto y mejorar en tu trabajo. Si además, algunos de ellos son los elegidos, la satisfacción es doble: dejas tu empresa en mejor situación que antes de irte, desde allí te lo valoran, y además das una oportunidad a dos amigos... what else?

Así que encontrar una oportunidad de cambiar a una empresa mayor, más equipo, más presupuesto, con muchas oportunidades de mejora, y con mejoras en temas más mundanos (aunque a @luigivolatile y @AsierFE les duela) como hacer 1.000 kilómetros menos al mes en desplazamientos, hacen que decidas arriesgar.

Aunque salir de tu zona de confort es muy difícil. Sobre todo cuando esa zona es realmente confortable. Sin riesgos, cómoda, amplia... de repente saltas fuera y te encuentras en territorio sino hostil, al menos, desconocido. Mucho trabajo por hacer, desde el punto de vista propio del cargo, pero sobre todo, lo primero que se hace cuesta arriba es la gestión del día a día: desde con quién comer, dónde, con quién "engancharte", conocer lo que se en el MBA llamaban la "estructura informal" de la empresa...

Y dos meses después, en eso sigo. Hasta ahora, lo típico de los manuales, un par de iniciativas de las que los consultores llaman "quick wins", efectivas y de poco esfuerzo, y un intento de planificación para reorganizar un departamento en el que se juntan algunos de los mayores tópicos sobre la relación TI-negocio sobre costes, dedicación, problemas, etc... pero sobre eso seguiremos hablando.

Y un compromiso. Pasar, como mínimo, una vez al mes por aquí.

Pasión y ppts

Ya antes del lanzamiento de yupick! tuve la suerte de poder dar algunas charlas o conferencias sobre los proyectos que habíamos puesto en marcha: Implantación de Google Apps, Cloud Computing, etc...Desde que hemos puesto en marcha yupick!, muchos más eventos en los que contar qué es, como funciona y por qué creemos que es una excelente solución para el eCommerce.

También asistes como oyente a eventos de este tipo. Desde presentaciones de softwarte más técnicas (y, casi siempre, poco entretenidas), a presentaciones de empresas, donde el abanico de posibilidades es anchísimo: desde señores que hablan de su empresa o solución como si leyeran un manual de instrucciones a personas que cuentan eso como si fuera su vida. La famoso foto de la presentación de Windows 7 es un ejemplo de NO pasión.

Esa es la gran diferencia, hoy cualquiera puede aprender a hacer buenas presentaciones (material). En Slideshare hay multitud de ejemplos, aunque las presentaciones de Alberto de la Vega son, para mi, un ejemplo. Pero un buen fichero .ppt no es una buena presentación. Es sólo una primera ayuda.

Pero luego hay que contarlo. Ponerse de pie ante la gente y transmitir lo que hay en esas transparencias. Y en eso la técnica ayuda, ensayar es imprescindible, pero... la pasión sólo puede venir de dentro. Quién haya visto a Zaryn Dentzel hablar de tuenti, o a Fernando o Juan Luis Polo hablar de Social Media y Territorio Creativo, o a Sebas Muriel en red.es o ahora en tuenti, sabe de qué hablo.

Decía hace tiempo Risto Mejide, para criticar una actuación musical: "Eres perfecta en la ejecución, pero tremendamente fría en el sentimiento". Muchas veces sales de una presentación con esa sensación. Buen soporte técnico, buenas transparencias, pero... nada para recordar. En cambio, cuando asistes a una presentación "con pasión" sales queriendo probar ese producto, trabajar en esa empresa, o, al menos, "tomar lo mismo qué toman ellos".

Un consejo (de un ponente nada experto, eso es cierto): Para tu próxima charla, dedica un poco más de tiempo a pensar en cómo transmitir pasión. Va a ayudarte más que transmitir datos técnicos o mejorar las transparencias.

Vender, vender, vender

Cuando empezamos a trabajr en el proyecto yupick!, mi papel era el de dirigir y organizar la parte de TI, como había hecho siempre. Es verdad que, al ser un tema de eCommerce, tenía una mayor participación en otros aspectos: el marketing (con una apuesta importante por los Social Media), la relación con el cliente (desarrollos de integración), etc...

Así que no resultaba disparatado suponer que, una vez arrancado el proyecto, la participación de Desarrollo de Negocio disminuyera y me terminara "tocando" hacerme cargo de "nuestro bebé".

Las operaciones no suponen un problema cuando has estado mucho tiempo relacionado con ellas a través de los sistemas. La Logística es uno de los campos en que las TI son más importantes y mayor relación tienen con el negocio. Pero, lo comercial... ahí empieza lo difícil.

No es lo mismo recibir comerciales de DELL, HP, EMC, o consultoras varias y saber lo que te van a contar y qué preguntar que tener que ir a los Top players del eCommerce a convencerles de que tu servicio es mejor que el de competidores que llevan años en el mercado o que tus precios no pueden rebajarse más...

O ser capaz de mantener políticas de alianzas con partners que sean coherentes y eviten enfrentamientos o problemas de unos con otros o contigo mismo cuando compites en otros clientes...

Cuando lo comenté en twitter (en la foto) con SebasJ y Edu, hubo un interesante diálogo sobre si ese paso de TI a gestión de TI y luego gestión, sin más, es bueno o malo. Mi opinión es que depende de lo que estés buscando hacer. Y que hay momentos para explorar caminos que ni siquiera te habías planteado.

Nada peor, para la persona y para la empresa, que poner a un excelente técnico a ser un mal comercial o gestor de proyectos (el modelo que se utilizaba antes en todas las consultoras), pero igual de malo es bloquear en un puesto técnico a alguién que quiere crecer y se forma para ir caminando hacia la gestión de TI y, puede que después, gestión de otras áreas o empresas.

Para mi, como experiencia profesional, está siendo muy enriquecedor, nunca pensé en que hacer números para bajar unos céntimos una tarifa y ver el impacto en el negocio total descargara tanta adrenalina como poner un sistema en producción o arrancar los nuevos servidores.

Otra consecuencia curiosa, es que he decidido retomar el tema técnico y volver al origen, y un comentario de Javier Cuervo en twitter me ha hecho empezar a explorar alternativas como Codecademy para otra vez ver código...

yupick en el blog de Enrique Dans

Como era de esperar, el "choque" entre este blog como "personal" y mi papel en el proyecto yupick se ha producido, y recurro a este para hacer comentarios de mi faceta "profesional".

Enrique Dans mencionó este fin de semana el proyecto yupick en un post sobre capilaridad logística. Lógicamente, picos de visitas en la web, en el blog y de visionado de nuestro video de  presentación. En el blog, un interesante debate sobre las diferentes alternativas para crear una red como está. Un resumido, pero trabajado, comentario de Gorki planteaba dudas sobre el cómo y el porqué de nuestra elección.

En primer lugar, y es lo principal, yupick! nace dentro de un grupo que lleva más de 20 años siendo el referente en la logística del mundo editorial. Eso supone una garantía y unas ventajas que había que aprovechar. Entregar 362 días al año la prensa en más de 20.000 puntos no es una tarea trivial.

Pero lo que se planteaba en los comentarios era la idoneidad de los puntos de venta de prensa. Creemos que hay buenos argumentos para esta elección, además de ser nuestra vía "natural".

El primero, y afecta directamente al consumidor final, es la disponibilidad geográfica y horaria. Estos puntos no están en polígonos industriales, sino directamente en zonas residenciales o de oficinas. Zonas de mucho paso. Además, casi la totalidad abren de lunes a domingo desde muy temprano por la mañana. Todo esto, proporciona ventajas desde el lado del consumidor.

Pero, ¿y desde el lado del "tendero"?. Lo primero, el servicio y sus márgenes encajan en su negocio.  Una venta normal oscila entre 1,5 y 5 € (periódico o revista, por ejemplo), con un margen que podemos suponer no muy elevado. Parece que las comisiones que puede haber por una entrega encajan mejor que en un negocio con tickets de 20-30 ó 40 euros como puedes ser una peluquería, una floristería o similar. Además, este tendero tendrá más interés en que esa persona vuelva mañana o la semana que viene, mientras que en otros negocios las visitas son mensuales o esporádicas.

Por último, otro detalle significativo. En la mayoría de los casos la persona que nos atiende es el propietario del negocio o un familiar. Alguién directamente implicado en el negocio y en su viabilidad.

A todo esto nosotros lo llamamos la "gestión del detalle", que está en el ADN de este negocio, especialmente ahora que necesitan ampliar y diversificar las fuentes de ingresos.

Trabacaciones (no, no es mío el original)

Hace ya mucho tiempo que Raúl "inventó" el concepto de "trabacaciones" para describir la necesidad de trabajar/estar conectado durante un supuesto periodo vacaciones.

Hace pocos días en un grupo (creo que es abierto) de LinkedIn me echaban en cara que pudiera estar pensando o interaccionando en LinkedIn, twitter u otros durante las horas laborales. Copio y pego: "creo haber dejado clarisimo porque no se debe tener encendido otro teléfono que el del trabajo que estas desempeñando y es porque la PRODUCTIVIDAD sobre el mismo, se ve afectada". Es cierto que había quién compartía mi postura, y la explicaban mucho mejor: "Los trabajdores modernos serán más blended, no buscarán la conciliación, sino compatibilizar vida personal y profesional, sin barreras horarias, ni de ningún otro tipo."

Pues resulta que acaba de terminar mi período de no ir a la oficina, y he tenido tiempo de pensar sobre ello.

En primer lugar, los viernes tenía una reunión telefónica de seguimiento del proyecto a la que no podía faltar. Sólo era una hora de teléfono, pero claro, para prepararla necesitaba como mínimo otra. Además, al ser julio y estar mucha gente intentado dejar lanzados (o, más bien, arrojados) temas antes de irse de vacaciones, había muchos mensajes que no podía dejar pasar.

En segundo lugar, estaba el correo electrónico. Me impuse una cierta rutina. Nada de mirar los mensajes a todas horas. Un rato a primera hora de la mañana, después de salir a correr y mientras las niñas hacían sus deberes, y otro al mediodía. Por la noche no hacía falta, ya que los servidores de correo deben estar apagados las tardes de julio (o hay mucha gente con jornada intensiva).

Por último, el teléfono. Pero la verdad es que no ha sido un problema (salvo por la horrible cobertura). Poquísimas llamadas entrantes que rara vez contestaba y devolvía en el tiempo del correo cuando creía que era importante.

Con eso he evitado atascar temas durante quince días, pero no me ha supuesto un "perder" las vacaciones. Es cierto que no he desconectado totalmente, pero creo que hoy eso es casi imposible si tienes tareas de mediana responsabilidad.

Ya estoy otra vez en la oficina y pienso que no he "desconectado" del todo, que no han sido vacaciones totales. No tanto por esos correos, sino por las reuniones de los viernes. También estoy seguro de que si no hubiera tenido esas reuniones, estaría pensando lo mismo sobre los correos contestados... al final, simplemente, es que las vacaciones siempre son demasiado cortas ;-)

7 años de blog

Han pasado siete años desde el primer post de este blog. Mucho tiempo, casi tanto como el que pasa ahora entre un post y otro ;-)

Pero este post no va de recuerdos, ya habrá tiempo, sino de reflexiones sobre los blogs, su origen y su futuro. Hace unos días Antonio Ortiz (Error500, un clásico) estuvo en nuestras oficinas dando una pequeña charla sobre WeblogsSL, los blogs en general, los medios "tradicionales"... Una charla breve pero muy interesante.

Me quedé con dos conclusiones, una sobre el pasado y otra sobre el presente.

La primera, "si en 2004 ó 2005 GyJ, CondeNást o similares hubieran apostado por internet de forma clara, Weblogs no habría podido existir como existe ahora". Si los grandes grupos editoriales no hubieran ignorado el medio, los pequeños no habrían podido ocupar ese hueco que ahora les cuesta tanto recuperar. Los PCActual, HobbyConsolas y similares se hubieran hecho con ese sitio y Xataka, Applesfera y similares seguramente serían ahora menos influyentes. Pero eso hubiera supuesto "canibalizarse a si mismos". Ese es el punto de vista tradicional qué, parece claro, no sirvió para asegurar el futuro.

El segundo deriva de ese. ¿Era mejor haberse canibalizado (un poquito) a si mismos y ocupar el espacio de internet o seguir ganando dinero (mucho) en el formato tradicional y esperar? Es difícil decirlo. Está claro que la situación actual de los medios es muy complicada. Pero no creo que nadie pueda asegurar que sería mucho mejor si en ese momento su apuesta hubiera sido otra. A fecha de hoy, aún no existe un modelo claro de negocio para los medios de comunicación. Periódicos convencionales en papel, gratuitos (Qué), digitales puros (El confidencial), mixtos con parte digital de pago (Orbyt), ni siquera el nuevo Huffington Post parece la gran solución... ninguno ha dado hasta ahora con la clave del negocio en este nuevo entorno.

De hecho, los que ahora hacer dinero no generan contenidos, los "ordenan", sea por búsqueda (Google) o por afinidad personal (facebook, twitter). Difícil situación, por tanto, para esos generadores de contenidos.

Mi apuesta personal, seguramente equivocada, es que el final será un modelo mixto. Publicaciones en papel que apuesten por la calidad y el análisis más que por la inmediatez de la noticia, más parecido a una revista que a un diario. Se me ocurren Monocle, Jotdown, Yorokobu o The Economist, por ejemplo. Y agregadores con un componente social (me encanta Flipboard, si solo tuviera una aplicación en el iPad, sería esa).

También recordó Antonio esos principios casi naif de los blogs, de la cultura del enlace, los comentarios y las conversaciones, los debates de publicidad si o no... todo lo que hace mucho tiempo nos sirvió para hablar de la "blogesfera" y ponernos un poco nostálgicos.

Así que, mientras eso llega (o no), sigamos escribiendo pequeñas notas en los blogs para que nuestros amiguetes de tantos años sigan comentando, conversando (como se decía antes) y nos permita volver a quedar a compartir una hamburguesa, una cerveza o, simplemente, un rato de charla.

NOTA: La foto es de Gema Campos, en flickr.