Me quedé con las ganas de contestar a Raúl en su post de las catedrales, los objetivos y el para qué trabajas. Pero cuando el otro día lo completó con "el compromiso de la alta dirección" me alegré de no haberlo hecho.
Y es que las dos cosas están muy relacionadas. Al menos, desde el punto de vista de los departamentos de sistemas. ¿Por qué creo esto?
Por qué a veces trabajas en proyectos para un área que tiene una estrategia clara, es capaz de organizar y priorizar sus necesidades. Y entonces, necesariamente, aparece ese "compromiso" de la dirección. Y no sólo los desarrolladores son conscientes (si tienen un poco de voluntad y levantan la mirada de la pantalla) de que están "construyendo la catedral", cualquier persona de ese departamento o qué trabaja con ellos lo sabe. Y es que, generalmente, objetivos claros suelen ir unidos a transparencia.
Y esa relación de confianza suele ser recíproca. También desde el área funcional se entiende el mensaje de que muchas veces es mejor tener un sistema imperfecto funcionando rápidamente que buscar la macro-solución perfecta que se tarda meses o años en desarrollar y cuando nace, casi está obsoleta porque el negocio no se detiene.
Pero esto es, por desgracia, lo menos habitual.
Otras veces el departamento de negocio corre como pollo sin cabeza y lanza proyectos como quién dispara perdigones, intentando cubrir mucha pero sin un objetivo claro. Y entonces no hay catedral que valga. Sólo ladrillos amontonados que hoy parecen un polideportivo y mañana un hospital. Y, cuando no hay objetivos, o cambian cada quince días, no hay ni priorización, ni transparencia, ni nada.
Curiosamente, los primeros departamentos (o sus responsables) suelen tener mejor valorado al departamento, a los sistemas y su trabajo. Mientras que los segundos siempre quieren cambiar todos sus sistemas o critican la lentitud en poner en marcha las cosas o dicen que nada funciona bien.
Ahora bien, esto tiene una segunda parte. Y es que la velocidad que necesitan hoy los negocios es difícil de compatibilizar con la mayoría de los equipos y sistemas de desarrollo. Y no hablo de desarrollo lean o agile ni nada de eso. Creo que ya no es posible construir esas catedrales. Sobre todo cuando requieren modificaciones sobre sistemas enormes, con muchos años de antiguedad y que es casi imposible plantearse una migración total. Decía Amparo Moraleda, cuando era presidenta de IBM, que "hoy nos pasan muchas más cosas por unidad de tiempo que hace unos años". Eso mismo aplica a los negocios. Y a la necesidad de adaptarnos. Quizás ya no podemos construir catedrales, sino conformarmos con capillas que cumplan su función un tiempo limitado.
Pero eso, será en otro post.
En estos tiempos cambiar de trabajo de forma voluntario es algo bastante poco habitual. Sobre todo cuando no es una huida. Estaba en una empresa con una situación de negocio buena, liderando además un proyecto de eCommerce muy ilusionante y con todo el futuro, con planes de integración con los más grandes players del sector. Y, sobre todo, integrado en un equipo que creo que es irrepetible. Creo que nunca encontraré un ambiente y compañeros mejor que el que he dejado en
También asistes como oyente a eventos de este tipo. Desde presentaciones de softwarte más técnicas (y, casi siempre, poco entretenidas), a presentaciones de empresas, donde el abanico de posibilidades es anchísimo: desde señores que hablan de su empresa o solución como si leyeran un manual de instrucciones a personas que cuentan eso como si fuera su vida. La famoso foto de la presentación de Windows 7 es un ejemplo de NO pasión.
Hace ya mucho tiempo que Raúl "inventó" el concepto de "
El segundo deriva de ese. ¿Era mejor haberse canibalizado (un poquito) a si mismos y ocupar el espacio de internet o seguir ganando dinero (mucho) en el formato tradicional y esperar? Es difícil decirlo. Está claro que la situación actual de los medios es muy complicada. Pero no creo que nadie pueda asegurar que sería mucho mejor si en ese momento su apuesta hubiera sido otra. A fecha de hoy, aún no existe un modelo claro de negocio para los medios de comunicación. Periódicos convencionales en papel, gratuitos (Qué), digitales puros (
Caso 1: Había encargado una camisa en una tienda española. Camisa pseudo-a medida de coste medio (y calidad regular, dicho de paso). Al menos, 30 días de plazo de entrega. No hay forma de acelerar el proceso.