Es muy socorrido echar mano de la celebra frase de campaña electoral de Clinton vs Bush "Es la economía, estúpido". Y muchos piensan que esa es la clave del eCommerce: se vende porque es más barato.
No me considero, ni mucho menos, un experto en eCommerce. Simplemente un usuario interesado. Por eso la última semana me ha servido para reflexionar sobre esa pregunta típica de "Por qué compras por internet?" que a todos nos han hecho alguna vez. Un par de compras demasiado atrasadas para la comunión de mi hija me han ayudado a dar esta respuesta, mi respuesta.
Caso 1: Había encargado una camisa en una tienda española. Camisa pseudo-a medida de coste medio (y calidad regular, dicho de paso). Al menos, 30 días de plazo de entrega. No hay forma de acelerar el proceso.
Un amigo me recomiendo una marca londinense. Las camisas en su tienda de Madrid cuestan 120 euros. En su web, unos 60. La encargo, aunque no tengo claro que me llegue para el día que quería (15 días). Me llega en una semana.
Caso 2: Mi mujer intenta comprar un complemento en el supuesto paradigma del buen servicio al cliente, El Corte Inglés. La respuesta: "no hay talla ni color, en el almacén no queda y la fábrica está saturada. Hasta dentro de un mes no se pueden hacer pedidos...". Esa noche nos conectamos a la web del fabricante en EEUU y en una semana teníamos el producto en casa. El precio, prácticamente el mismo. Ligeramente superior por los gastos de envío.
En ninguno de los dos casos el precio ha sido el factor que he definido la compra. Ha sido el servicio. Yo hubiera preferido comprar en una tienda española de una marca española que fabrica aquí. Pero si eso me supone peor servicio en forma de plazos y de calidad del producto, es difícil de soportar.
No estamos hablando de comprar una funda de iPod en dealextreme, no son compras de impulso. Son compras meditadas, con la esventaja para el eCommerce de ser de necesidad casi inmediata. Pues también en esas tiendas inglesas o estadounidenses nos están ganando. Igual que las de los chinos en la compra barata. Si no somos capaces de competir ni en precio ni en servicio, me parece que tenemos pocas oportunidades.
Para completar la idea, una semana después oferta del fabricante de camisas de gastos de envío gratis en el próximo pedido como agradecimiento a la primera compra...

