Esta tarde toca reunión con el director general. Es uno de esos momentos "emocionantes" que se producen cada pocas semanas en que se revisan todos los proyectos, las nuevas iniciativas, el futuro, el pasado y el bien y el mal...los objetivos, los habituales: recortar costes, mejorar productividad y calidad tecnología como motores de la compañía.

En fin, que uno se presenta ante su propia ineptitud, la de su equipo y la falta de ayuda/interes del resto de la compañía. E intenta defenderse en lo que puede, echar fuera algún que otro balón, aprovechar para llorar por un poco más de presupuesto y seguir luchando hasta la próxima.

La verdad es que es bastante complicado explicar algunas cosas en estas reuniones. Supongo que el background (soy ex consultor, tengo que usar estas palabras de vez en cuando) del interlocutor influye mucho, y no se puede decir que la "cultura tecnológica" sea en este caso muy elevada. Pero, bueno, para eso existimos los directores de sistemas (aunque le pese a Nicholas G. Carr, aprovechando el bajón del verano, estoy leyendo el famoso "Does IT matter?", me reservo la opinión hata avanzar un poco más).

Yo entiendo que nuestra tarea es poner a disposición de los usuarios de la compañía herramientas de trabajo que faciliten su trabajo, disminuyan el tiempo dedicado a realizar tareas rutinarias y faciliten acceso a más información (no sólo datos). Lo difícil es convencer a las personas que tienen que utilizar los sistemas de que su vida (o al menos, su trabajo) va a mejorar con las nuevas herramientas. No basta que el director del área (da igual que sea comercial, financiero, producción, logística, etc) quiera un sistema nuevo, él no va a ser el usuario principal.

Creo que, a estas alturas, es muy difícil instalar o generar una aplicación "rompedora" que desde el minuto uno presente ganancias claras respecto a los sistemas existentes. Pasar de la calculadora a Excel fue una revolución, pero de Excel 97 a Excel 2003 no creo que haya aumentado la productividad de ninguna compañía drásticamente. El famoso gráfico que acompañaba todas las propuestas en los tiempos de consultor es como esos pantalones "que nunca pasan de moda".

Se puede instalar un sistema de localización de vehículos por GPS, pero muchos usuarios preferirán llamar al conductor y preguntarle "¿Dónde estás?". Podemos generar una agenda con datos de clientes, pero muchos comerciales preferirán sus tarjeteros y agendas en papel. Podemos utilizar herramientas de DataWarehouse que generen y distribuyan informes, pero el dueño de los datos preferirá generarlos personalmente con Excel y enviarlo por correo electrónico. Y hay que reconocer que pocos sistemas de gestión son más rápidos y eficientes que Excel.

Resumiendo, que seguiremos lanzando proyectos amparados por la dirección de los departamentos, con esporádico apoyo popular y cuando los desarrollos están completados, poniendo en circulación sistemas que, en algunos casos (verídico), se tarda más de un año en utilizar de forma sostenida.

Bueno, suena el teléfono...seguiremos contando...