Estos días he vivido algo que me ha recordado otra de las funciones del departamento de sistemas: la función de correveidile/facilitador.

La dirección comercial define un proyecto para conseguir formalizar los contratos con los nuevos clientes de forma on-line. De esa forma se pretende hacer compatible la necesidad de poder trabajar con clientes de forma inmediata con la de disponer de un visto bueno de los mismos a las condiciones del servicio logístico (transporte, manipulación o almacenamiento). Con estas especificaciones, iniciamos el desarrollo informático.
Se solicita y recibe información del departamento jurídico sobre los aspectos y cláusulas a incluir en ese contrato.
Con el sistema desarrollado y sólo faltan un par de días para arrancar el procedimiento, jurídico descubre errores en el mismo que invalidarían el proceso desde el punto de vista legal. Pero en vez de exponerlo al departamento comercial, cuestiona la validez del desarrollo informático ("a ver que hacéis, ¿cómo lo vais a solucionar?..." perdón, pero creía que todos trabajábamos en la misma compañía).
Así que te vas a hablar con comercial para explicar las dudas de los abogados. La respuesta, que por detalles legales no se puede paralizar la actividad comercial.
Finalmente, organizas una reunión para que entre ellos se pongan de acuerdo sobre cosas que se tenían que haber hablado antes de iniciar el desarrollo del sistema. Inevitablemente, saldrás de la reunión con más trabajo, que tendrá que estar completado para la fecha prevista de arranque (ley básica de los desarrollos: "Se puede cambiar la funcionalidad, pero no los plazos").
La conclusión es que el desarrollo del sistema ha servido para poner de manifiesto que lo que habría tenido que ser el punto de partida del proyecto se revisa al final y cuando ya están invertidas las horas de programación.
También hay que hacer autocrítica, antes de iniciar el desarrollo habría que haber previsto el impacto en todas las áreas implicadas y, como mínimo, informar de la iniciativa. De este modo habríamos cambiado la ingrata labor de mensajero por la mucho más glamourosa de "facilitador".
Seguiremos aprendiendo...

25 ago 2005 | 10:15 AM
Tu descripción de "correveidile", me resulta tremendamente familiar. Mi trabajo no tiene nada que ver con sistemas, pero pertenezco a uno de esos departamentos "staff", de los que todo el mundo espera que soluciones sus problemas solicitando las cosas más inverosímiles, sobre las que evidentemente no tengo ningún poder de decisión y mucho menos de acción... únicamente me limito a trasladar la solicitud a la persona o departamento que considero debe ocuparse, pero claro, ya soy “responsable de...” y evidentemente, si no eres capaz de resolver "su problema" pasas a formar parte de la lista de incompetentes de la empresa...
25 ago 2005 | 12:15 PM
Rafael,
He llegado a ti vía Esteban. La descripción que haces de tu blog me suena conocida (he trabajado en gran consultoría, área SCM).
Ayer ponía un post en mi blog sobre una encuesta que ha hecho McKinsey sobre lo que los directivos piensan sobre tecnología e innovación.
Y creo que además te gustaría leerte un antiguo artículo sobre la evolución de la competitividad en USA en los años 90, que más o menos venía a decir que había poca influencia de las inversiones en IT!!
Si quieres, envíame un correo y te lo mando.
25 ago 2005 | 04:07 PM
Anaavbo, echa un vistazo a http://desolasol.blogspot.com/2005/08/cmo-sern-los-proyectos-una-vez.html.
Parece que la realidad de los equipos de staff es similar en todas partes...La mayor parte de las veces se ven como un coste con muy pocas ventajas: la calidad, sólo como herramienta de marketing (sello ISO); la prevención, para cumplir la legalidad; el medio ambiente, mitad de cada cosa; comunicación, como marketing y para publicar la revista interna del buen rollito; jurídico, para cobrar a morosos, etc...