Ya estamos en plena "vuelta al cole". Hoy se reincorporará la mitad del personal vacacionante y el resto lo hará durante la semana. El día 1 volveremos a tener colapso en los túneles del Pardo.

Y entramos de lleno en el peor mes (o meses) del año en cuanto a trabajo, proyectos y objetivos.

Para los que hemos estado en la oficina en agosto, el efecto es demoledor. Creo que cuesta más retomar el ritmo desde casi-parado que iniciar la etapa tras el descanso.

Si trabajas en una empresa que se mueve por años naturales (la mayoría de las españolas), malo. Todo los proyectos que no se han cumplido hay que terminarlos en los próximos tres meses. Los resultados de la empresa y tu bono van en ello. Además, normalmente tienes que hacer los presupuestos del año siguiente, y eso sin conocer los planes de los diferentes departamentos, por lo que esta tarea, para los departamentos de staff, se convierte en una mezcla entre Rappel y el uso avanzado de Excel.

Y si estas en una multinacional, casi peor. En las estadounidenses y algunas europeas, el "fiscal year" arranca el 1 de septiembre, con lo que empiezas el año ahora y tienes que intentar cumplir todos los propósitos de año nuevo.

Con esto, las perspectivas para el mes (y lo que queda de año) son complicadas. Por ejemplo, la semana que viene tenemos los seminarios a usuarios a los que obliga la LOPD, el arranque de un sistema en una delegación y una auditoría del Sistema de Calidad (sí, en las empresas pequeñas o medianas, sistemas y calidad suelen ir juntos). Y, además, en Madrid es fiesta el viernes.

Aun recuerdo los primeros años de mi etapa en consultoría, en que podía permitirme tener vacaciones en septiembre, y volver cuando la locura del arranque del año se había estabilizado. Eso, que en la época de junior estaba bien, me ocasionó algunos problemas cuando pasé a senior (no estaba nada bien visto lo de no estar en la foto de inicio de temporada) y no era ni planteable en las siguientes etapas.

Bueno, bienvenidos todos los que se incorporan ahora al trabajo y que la vuelta no sea demasiado dura (si fuera políticamente correcto, debería haber dicho todos y todas, pero entonces terminaríamos llegando a esto, ya citado por Ruido blanco).