Hoy no tenía que estar en la oficina, pero aquí estoy, ya que nuestra reunión anual "estratégica" ha sido pospuesta una semana...

Una vez al año, el comité de dirección nos reunimos fuera de la oficina, para revisar estrategia, elaborar planes anuales y similares.

En primer lugar, aclarar que "fuera de la oficina" no significa, como en una gran empresa, un hotel 5 estrellas en Sancti Petri, Sotogrande o Baleares. Simplemente un par de días en algún pequeño hotel rural de la sierra de Madrid.

Cuando yo trabajaba en una gran empresa, esto quedaba muy, muy lejos. Los directores (el Board) eran unos señores que estaban en Estados Unidos, se reunían en Hawaii o Bermudas y tomaban decisiones que quedaban lejísimos del día a día. La traslación a España quedaba un poco más cerca, pero raramente tenía reflejo en el día a día, más que cambiar la organización y el nombre de los departamentos.

Ahora las decisiones se reflejan en el día a día desde un semana despues de terminar la reunión. Estas decisiones nos han hecho abandonar actividades poco rentables, crear nuevas unidades de negocio, invertir en tecnología, modernizar las infraestructuras, cambiar los modelos salariales y muchas cosas más.

Este año vamos a empezar revisando la documentación de tareas a realizar de los dos años anteriores, y es una satisfaccíón comprobar el alto grado de cumplimiento, sobre todo porque se ha reflejado en la cuenta de resultados (razón fundamental para que exista la compañía y, supongo, para que nos hayan mantenido en nuestros puestos).

Aún así, resulta difícil conocer como son vistas estas reuniones desde el resto del personal. Mi optimista visión no sé si repite lo que les pasaba a los de Bermudas (aunque a menor escala) y corresponde a la visión de los directivos en "un mundo de piruleta". Siempre te queda la duda de si, desde el punto de vista de un administrativo o un operario de almacén, "ya están estos iluminados con sus ideas que creen que arreglan el mundo, y que pasarán de largo en un par de años".

En esta empresa, como en otras muchas medianas españolas, hay mucho personal de base y mandos intermedios que llevan aquí desde "el principio", desde la fundación hace más de 20 años. Y han visto pasar a muchos gerentes, directores generales o directores de área, mientras ellos seguían haciendo lo mismo. No es estraño, pues, su escepticismo ante este o cualquier otro cambio.

Tengo compañeros (incluso amigos) en otros niveles de la organización, pero no llevan tanto tiempo como para valorar esto. Espero, en breve, tener algo más de información sobre como se ve esto desde fuera.

En cualquier caso, los números mandan. Esto es una compañía privada, no una ONG. Y mientras los resultados sigan mejorando, podemos pensar que no lo estamos haciendo tan mal...