Al iniciar el anterior blog me di cuenta de que no había escrito nunca sobre un tema especialmente delicado en las compañías en proceso de cambio: los "nuevos". Seguro que por.libre ha vivido situaciones parecidas.

Esto se da sobre todo en las empresas pequeñas y medianas que un día deciden modificar su habitual estructura de familiares+los de toda la vida y empiezan a incorporar "gente de fuera", con perfiles muy diferentes. Son "los nuevos".

Donde yo trabajo esto empezó hace tres años. Primero apareció un "adjunto a la dirección", que venía de otros puestos directivos en otras compañías y, previamente, de una auditora. Se convirtió en Director General, y los cambios empezaron...

Un nuevo co-Director Comercial (os imagináis el siguiente paso, ¿no?), un Director para Calidad y Sistemas (empezando por definir estos dos conceptos), un nuevo Financiero, y lo mismo en puestos intermedios (Comerciales, Controller, etc.). Poco a poco, el desembarco de los nuevos. En muchos casos, sustituyendo a los "de toda la vida".

Es un proceso enormemente complejo. Al principio el papel de cada "nuevo" es doblemente escrutado. Además de su desempeño normal, tiene que intentar cambiar cosas sin que aparezcan guerras internas. Sobre todo, porque su posición siempre es la más débil.

También es difícil el papel de los que ya estaban. Supongo que hay una enorme inquietud sobre ¿quién será el siguiente?. A la vez, hay que formar a los que llegan, y colaborar con ellos aún teniendo la mosca detrás de la oreja.

Cada acción de un "nuevo" tiene especial importancia. Si se va (ley de vida, cambiar de empresa), es un traidor y mercenario, no "siente los colores". En muchas ocasiones simplemente se le presentan, por preparación y experiencia, más oportunidades. Y algunas le encajan. Y eso sirve para dar argumentos a los contrarios al cambio y debilita la posición de los que llegan.

Pese a este escenario tan complicado, donde yo estoy las cosas han salido bien, incluso muy bien. Yo llevo más de dos años, soy de los más antiguos de "los nuevos". Y desde hace tiempo esa clasificación no se utiliza. La integración de directivos es buena, y lo mismo se repite, en general, a todos los niveles (por supuesto hay excepciones). Los más antiguos han sabido coger el carro del cambio y aprender formas nuevas de hacer las cosas, y los nuevos no han caído en la presunción de venir con el papel de "consultor sabelotodo".

Además, hoy es viernes por la tarde y todo tiene mejor color...si añado algo el lunes, seguro que es más oscuro.