En muchos blog y foros sobre modos de gestión de personas y "recursos humanos" se habla, con mejores o peores palabras, de los buenos y malos, maquiavelos vs jesuitas, etc.
Bueno, como he contado alguna vez, yo trabajaba en una consultora, de donde salí hace ya casi tres años. Uno de los mensajes en las entrevistas de salida fue que "no era suficientemente h*j*p*t* para continuar ascendiendo" (literal).
Bueno, desde hace unas semanas se está organizando una quedada entre los que formamos los proyectos en un determinado cliente en el año 2.001. Unas 20 personas más o menos (de los que menos de la mitad se mantienen en la misma empresa).
Lógicamente, desde el correo inicial, cada uno ha recordado a otras personas que no estaban incluidas en las primeras convocatorias (nadie tiene la memoria perfecta). Resulta curioso (o no) que otro de los gerentes que había en ese proyecto, y que ha sabido mantenerse y seguir ascendiendo, ha sido obviado de las convocatorias. Y parece que nadie se ha dado cuenta, o que nadie ha querido darse cuenta o nadie ha querido recordarle e incluirle en la quedada. De la gente que estaba en mi equipo, no solo están todos, sino que me han incluido en la lista y con algunos mantengo un trato excelente.
Al final, el tiempo nos suele poner en nuestro sitio. Unos pierden ciertas amistades/relaciones y llegan a asociados o socios y otros salimos de la compañía pero mantenemos más contactos sinceros. Y digo más, no todos, por que evidentemente todos hemos tenido nuestros roces, y hemos tomado decisiones difíciles respecto a otros, quiero decir que nadie debe considerarse "un santo".
No sé lo qué es mejor. Pero me pregunto:
..¿será posible mantener esas relaciones y, además, seguir promocionando?

20 nov 2005 | 03:58
Yo voy poco a poco entrando de lleno en la gestión de recursos humanos, además de la gestión de los propios proyectos, yo sigo manteniendo buenas relaciones.
Creo que es posible mantener las relaciones, en determinados puestos, es cierto que puedes verte salpicado por situaciones difíciles con tus compañeros, pero también es cierto que estás en disposición de hacer algo justo por ayudar. En otra situación solo podrías lamentarte con él.
En resumen, no creo que un puesto de responsabilidad equivalga a ser un h*j*p*t*
22 nov 2005 | 11:14
Creo que depende de la organización, de la cultura de la organización (ya sé que me repito más que el ajo)
Si estás en una empresa que valora y fomanta la competencia interna; que premia y castiga en función de resultados, sin analizar causas o características coyunturales. En ese caso solamente tienes dos opciones: trabajar de ese modo (ser un h*j*p*t*) o pirarte.
Yo creo que hay otras organizaciones donde se fomenta un alineamiento entre resultados y valores.
30 nov 2005 | 12:18
Contestando a tu pregunta..¿será posible mantener esas relaciones y, además, seguir promocionando?
La verdad es que creo que es complicado ya que no hay demasiados referentes en ningun entorno tan competitivo, vease por ejemplo cualquier modalidad deportiva en la que los principales figuras van a lo suyo y si hay algo no se puede llamar amistad, y mas aun cuando a diferencia del deporte en este entorno profesional no se compite con las mismas armas ya que hay gente a la que no le dan las mismas oportunidades que a otros o cuando se las dan estan envenenadas.
En cualquier caso y retomando tu referencia a una quedada con unos ex-compañeros no creo que a nadie le haya pasado por alto, a ninguno de los incluidos en el primitivo mail ni de los que se fueron incorporando, la ausencia que comentas...eso forma parte de los reflejos, intuicion y sentido de la supervivencia de un consultor ya que al margen motivo si el primer convocante no lo incluyo seria por algo y como en las consultoras al final se sabe todo y dentro y fuera de ellas el tiempo pone a cada uno en su lugar ¿porque buscar mas complicaciones a la organizacion de un evento, ya de por si complicado?
Cuidate