Se acerca la Navidad y, con ella, las esperadas comidas y cenas de empresa. Con la gente de tu departamento, la de toda la compañía, la que te invita un proveedor (gracias, consultores, por esas comidas y regalos), las que te tocan en las delegaciones, las que invitas a tus clientes, etc...

No sé si es que soy poco sociable, pero la verdad es que de cada 4 cenas/comidas a las que voy, sólo hay, en el mejor de los casos, una que realmente me apetece.

A esto se une el gasto de tiempo y dinero de los regalos a clientes. Hace un mes tuve que preparar la lista de clientes y proveedores a los que enviar Christmas, a los que hacer un regalo tipo A, los de regalo tipo B. Y luego, entre Compras y Comercial, elegir el regalo. Tiene que ser algo con lo que quedar muy bien, dar sensación de empresa seria y profesional, pero no gastar mucho, para no hundir el resultado del mes y para no apabullar....¿realmente es posible cumplir todo eso?. Y eso sin contar este año con si puedes/debes mandar cava a según que cliente, que lo mismo se "mosquea". Siempre recuerdo a una gerente de mi antigua compañía que decía que en Navidad se sentía como Julia Roberts en Pretty Woman. Se iba a Loewe con la tarjeta del proyecto y se gastaba "una cantidad indecente de dinero" en regalos para el cliente.

La sensación es que se gasta un montón de tiempo y dinero en algo con lo que siempre terminas teniendo problemas por los agravios comparativos entre un año y el anterior, o entre una persona y otra o mil cosas más. Incluso el año pasado un cliente llamó para decir que si le podíamos cambiar el regalo, que de "eso" ya tenía muchos (increíble, pero verídico).

Luego está el regalo a los empleados. Conozco empresas que regalan a cada empleado una caja con vinos, turrones, etc. Pero el presupuesto de esa cesta es de ¡30 euros!. Otros regalan una paletilla de cerdo ibérico y la gente protesta porque prefiere un jamón, aunque no sea pata negra. En cada compañía podemos encontrar un regalo y el mosqueo que lleva emparejado, además del genérico de "en vez de la cesta, me podíais haber subido el sueldo"...

Bueno, que todo muy entrañable. Y que, al final, los enfados se pasan y dentro de un año volveremos a caer en lo mismo.