Hace poco comenté algo sobre una campaña de marketing de un proveedor de telefonía móvil que no parecía estar muy estudiada, o que se podía haber mejorado con un pequeño esfuerzo de segmentación.

Por otro lado, alguna vez he recibido comentarios discutiendo "el maravilloso mundo" que parece mi empresa. Para que se vea que "en todas partes cuecen habas", comentaré un error que hemos cometido recientemente.

En logística, especialmente en el área de transporte, es muy frecuente que muchos de tus clientes sean, a la vez, proveedores. Pues bien, nuestro departamento comercial ha enviado las nuevas tarifas a los clientes "generales", los que no están dentro de las grandes cuentas. Esas tarifas, lógicamente, tienen una subida significativa por el efecto, entre otros, del encarecimiento del gasóleo durante 2.005.

Pues bien, la mayoría de los proveedores que también son clientes han recibido esas "nuevas tarifas". Y algunos de ellos, como proveedores, no nos habían realizado subida o era de un importe inferior al que nosostros les hemos pasado. En muchos casos, su cuenta como proveedor es mayor que la de cliente, por lo que les hemos puesto en bandeja que nos suban los precios.

Como decía aquella vez, bastaba con haber cruzado el registro de proveedores y clientes para haber analizado estos casos particulares y no enviar las nuevas tarifas, al menos en los casos en que nos vamos a perjudicar.

Resumiendo, que ni mi empresa ni nuestros procedimientos son perfectos y que no sólo las grandes compañías pueden mejorar su gestión de los clientes.