Un comentario de Epaminondas Pantulis en un post anterior y algunas referencias de conocidos que aún están en consultoría me ha hecho reflexionar sobre una práctica habitual desde hace pocos años en la consultoría, la subcontratación de desarrolladores y analistas.

Hablo desde el punto de vista de una persona que estuvo muchos años en una firma multinacional y que creía de verdad (y todavía cree)que el sobrecoste de contratarla estaba justificado por la mayor calidad del trabajo desarrollado.

No me refiero a que la empresa final o cliente subcontrate mano de obra para sus propios desarrollos (lo que se denomina, de forma tan desafortunada, "bodyshopping"). Hablo de los casos en que una empresa contrata a una de las "top" para un proyecto de desarrollo de sistemas y esta subcontrata parte de la mano de obra a empresas supuestamente también tecnológicas, pero que lo que hacen realmente es suministrar personas, ya que suelen carecer de proyectos propios. En cierto modo, actúan como ETTs tecnológicas.

Mi duda es, en este caso, la duda de un posible cliente. Si la hora de programador de IBM-PWC, CapGemini o Accenture vale 50-60 euros (y estoy dando un precio irrisorio) o 90-100 para un analista no muy experto, siempre ha sido porque había un plus de calidad, metodología o valor añadido que hacía que mereciera la pena pagarlo. Si esa hora la está suministrando un programador de una empresa que cobra por ello 25 euros, ¿dónde queda la diferenciación?.

Yo estuve en un proyecto mixto en que mi consultora llevaba la mayor parte del peso del mismo, pero el cliente aportaba programadores, que previamente contrataba a una de esas ETTs tecnológicas. Salvo excepciones, la calidad del trabajo desarrollado por unos y otros era claramente diferenciable (no tanto en la programación como en documentación, scripts de pruebas, etc). Y como jefe de equipo, tenías claro a quién asignar las tareas más críticas o con plazos más ajustados. De hecho, nuestros gerentes se quejaban ante el cliente de este modelo de abaratamiento de costes. Resulta curioso que ahora sean las propias consultoras "top" las que se apoyan en este modelo.

En esas consultoras top, se asume un coste de aprendizaje del personal para que se adapte a una metodología y procedimientos que son los que permiten posteriormente mover a las personas entre proyectos con el menor coste de adaptación posible. No tengo claro que esto se produzca en el modelo de subcontratación.

Pensando bien, seguro que se establecen procedimientos para garantizar y estandarizar lo producido, pero esto se parece a pagar para que Ferrán Adriá prepare el menú y que este realmente ponga unas salpicaduras de caramelo sobre un postre preparado por el cocinero de "Casa XXXXX, menús a 6 euros".