Aunque de esto del anonimato se habló hace algún tiempo, el tema ha vuelto a surgir por algunos comentarios acerca del blog que me hacen personas que lo conocen. Aclaro que yo no oculto que escribo aquí, y algunos de mis compañeros actuales lo saben. También lo conocen algunos compañeros de mi anterior empresa, y algunos familiares y amigos.
Es verdad que en algunos comentarios aparecen personas que se podrían sentir molestas por lo que escribo, pero siempre procuro escribir sobre comportamientos, no sobre las personas. Un comportamiento puede ser más o menos censurable, pero ninguno estamos seguros de no caer en él en ocasiones. Y si te ves reflejado en un comportamiento poco adecuado, en vez de molestarte con quién lo describe, quizás debes pensar en no repetirlo (qué fácil es decirlo).
¿Pasaría algo si firmara con mi nombre y apellidos? Seguramente no. ¿y si diera los nombres de las empresas? Eso no lo tengo tan claro. Quiero decir que, probablemente, más gente llegaría al blog (es triste, pero tengo más visitas que la página web de mi compañía) y daría a conocer la empresa. Pero, ¿le parecería bien a la alta dirección? No lo sé. Y no me apetece comprobarlo. No es miedo, sino desidia. De hecho, creo que la imagen que trasmito de mi empresa actual es, en general, bastante positiva. Aunque, como todas, tiene sus sinsentidos y comete errores, ¿quién no?.
Lo cierto es que esto no es tan grande (la sala) y, al final, no es dificil encontrar puntos en comun para identificar quien o quienes estamos detrás de algunos seudónimos. Hace poco contacte con otros bloggers porque, tras cruzar cuatro comentarios, identificamos que habíamos trabajado en el mismo sitio y teníamos conocidos y experiencias comunes. Por tanto, quién quiere conocerte, te conoce. Y creo que siempre he contestado a los correos personales...
Así que, de momento, seguiremos como estamos.

19 feb 2006 | 07:03 PM
Lo del anonimato es una decisión de cada uno. Yo personalmente decidí escribir con mi nombre real, porque soy una persona muy poco importante, y no es significativo (otra cosa es si me llamara Ana Botella).
Un abrazo.
20 feb 2006 | 10:26 AM
En cualquier caso, ni siquiera esa tenue capa con la que ocultas el sitio donde trabajas es tan difícil de levantar. No conociendote de vidas anteriores o presentes, no me llevó más de 5 minutos y con la mera información que incluyes en le blog y los primeros resultados de Google, casar nombre y apellidos y empresa.
Creo que hacerlo más explícito no aporta nada, sino más bien todo lo contrario, podría crear alguna que otra situación equívoca, la buena fe desgraciadamente no es universal.
20 feb 2006 | 10:36 AM
Carmen, yo no he explicitado el nombre pero como dice Jose María, basta un poco de voluntad para "atar los cabos"...
Podría haberlo puesto directamente, pero cuando cuento historias, no pienso sólo en mi caso particular, sino que son historias que creo que le pueden pasar a cualquiera que, laboralmente, tenga responsabilidades parecidas.