Hoy hemos tenido una pequeña reunión informal de parte del comité. En ella, además de temas internos, se ha comentado la reciente dimisión del presidente de una gran empresa española.

El enfoque ha sido puramente empresarial, como creo que no debe ser de otra forma, obviando tema de afición o sentimientos. El hecho es que hoy, en todas las empresas, se trabaja por proyectos. Es claro que una empresa no puede ser exitosa siempre, y que pasa por épocas buenas y otras malas. En esas malas, es necesario cambiar. Y "reinventarse" a si mismo es muy difícil (incluso imposible). Por tanto, en ese momento, hay que hacerse a un lado y dejar que vengan otros con nuevos proyectos.

Creo que este enfoque de proyectos es algo general. El proyecto puede ser más o menos largo, quizás 3 años ó 5 ó 10. Pero es evidente que todo tiene, en el horizonte una fecha fin. En un post anterior ya hubo comentarios sobre esto. Yo llevo tres años en mi actual compañía y el director general algo más de cuatro. Despues de muchos cambios, con aciertos y errores, la "tensión creativa" empezaba a decaer. Las nuevas adquisiciones permiten volver a recuperar energía e ilusión. Nuestra forma de trabajar será parecida, ya que no puedes cambiar radicalmente tu forma de ser o tarbajar, pero habrá que adaptarse a nuevas realidades.

Y la moraleja, según nuestro DG, es que hay que saber retirarse a tiempo. Si eres el dueño, vender la compañía y, si eres un empleado, dejarlo, buscar otra cosa y empezar un nuevo proyecto con ilusiones nuevas, objetivos nuevos y un plan nuevo...