Hoy viernes está siendo el día del comercial. Son las 11:00 y he recibido cinco llamadas diferentes de comerciales conocidos o desconocidos.

Según recuerdo de los proyectos de fuerza de ventas que trabajé en su día, los viernes es el día que suelen estar en la oficina (solo por la mañana, claro) y deben aprovechar para las llamadas, despues de hacer las visitas durante la semana.

Me han ofrecido etiquetas térmicas o RFID, lectores de códigos de barras, soluciones de Business Service Mangement, localizadores de vehículos y alguna cosa más.

Como soy un blando, suelo, al menos, recoger la llamada. Escucho (más o menos atentamente) la charla inicial e incluso facilito mi correo para que me envíen su presentación corporativa, pero pocas veces estos contactos de "puerta fría" suelen llegar a una relación comercial.

Me parece un trabajo bastante complicado. "Disparar a todo lo que se mueve" debe resultar caro, cansado y poco gratificante, ya que supongo que el porcentaje de éxito debe ser muy bajo (no nulo). Quizás intentar informarse algo sobre la empresa, sus necesidades reales y la persona con la que vas a hablar sea más caro, pero quizás te da alguna posibilidad más.

Google te suele facilitar bastante de lo primero, lo segundo implica un poco más de trabajo, pero si tienes otros clientes en el sector, algo podrás averiguar y para lo tercero siempre tienes herramientas (LinkedIn, eConozco) que te puede ayudar a "calentar" la puerta.

Es verdad que yo estoy más acostumbrado a vender/trabajar con soluciones más personalizadas (consultoría o, ahora, servicios logísticos), en la que el esfuerzo de venta es mayor y en que tienes que afinar mucho más la puntería, quizás por eso me cuesta tanto comprender esa actividad de "caza masiva" que me resulta tan molesta como "víctima" y me parece tan complicada para el "cazador"...