Estoy leyendo "La tierra es plana", de Thomas Friedman, sobre el que ya han escrito algunos amigos (El blog salmón, Algo que hacer) . La verdad es que el libro (voy por la mitad) es, como dirían los anglosajones, "exciting". La descripción del cambio que se ha producido en nuestra forma de trabajar, comunicarnos, en definitiva, vivir en los últimos 15-20 años es espectacular. Y probablemente más aún si lo aplicamos en España.

He intentado hacer un pequeño ejercicicio de los cambios (no exclusivamente tecnológicos) que se han producido en ese período y como afectan a nuestro día a día. Algunas cosas existían antes, pero su incorporación al día a día de un español medio creo que coincide con este período.

Cuando suena el despertador, te duchas con agua caliente que viene de una caldera de gas individual (antes, gasóleo centralizado). El café con leche lo calientas en el microondas (creo que, como el tetrabrik, deben rondar esos 20 años). En la tostada creo que no hay cambios, pero te tomas algún tipo de yogur líquido con bifidus o Lactidofilus o similar absoultamente inexistente hace 15 años.

Utilizas un monovolumen TDI (dos conceptos inexistentes entonces) en el que tú mismo tienes que repostar (aun recuerdo a mi tía dando las llaves por la ventanilla al gasolinero). Del precio no hablo. Circulas por autovías/autopistas que no debían estar ni planificadas en 1.990. Conectar al audio del coche un dispositivo menor que una cajetilla de tabaco donde llevas 2000 canciones, más de las que puedes recordar.

.En el trabajo, pasas la mayor parte del tiempo ante el ordenador (trabajando o leyendo periódicos on-line de cualquier rincón del mundo). De hecho, cuando ocurre algo en la red de la compañía, no sabes ni qué puedes hacer. Para ese momento, ya has recibido varias llamadas en tu móvil y el banco te envía un mensaje comunicándote el ingreso de la nómina y que el BCE ha subido los tipos de interés y te puede interesar cambiar la modalidad de tu hipoteca. Por cierto, ya no utilizas pesetas.

Cuando terminas de trabajar, juegas un partido de un juego parecido al tenis, pero por parejas metido en una caja y en el que además ni siquiera te cansas (yo vi mi primera raqueta de padel en 1995, y era de madera, muy parecida a las de playa).

Cuando vuelves a casa, ayudas a tu hija (de 6 años) a buscar fotos en Internet de Velázquez (se lo ha pedido la profesora) y a hacer un pequeño poster al respecto. Mientras, su hermana de 3 años utiliza el paint para colorear a "La princesita".

Mientras cenas, eliges entre multitud de canales para ver un informativo. Antes de acostarte, aún te da tiempo a hablar (mientras le ves) con un familiar que vive en el otro extremo del mundo a través del ordenador, ver las fotos de las vacaciones de tu hermano, reservar las entradas para ir al cine el sábado o contar tu vida en un foro en el que, no sabes muy bien por que, hay gente que lo lee y parece interesada ;-)

No he pretendido ser exhaustivo y seguro que a todos se nos ocurren mil cosas más que han cambiado en este período (en mi caso, desde el inicio en la universidad) y que, posiblemente, significan uno de los más emocionantes y cambiantes de la historia.