Una de las principales dificultades contra las que peleé en mis dos últimos años de consultoría fueron las asignaciones a tiempo parcial. Estar en dos proyectos diferentes, de dos sectores diferentes, en dos clientes diferentes y, sobre todo, con dos socios diferentes es difícil que tenga algo bueno.

Cada uno de ellos considera que su 50% son 8 horas diarias, y sueles pasarte el día corriendo de un lado a otro, con dificultades para centrarte en cada ubicación y con la casualidad de que las fechas clave (entregas, reuniones, presentaciones, etc.), coinciden.

Cuando pasé "al otro lado", suponía que eso se había acabado. Pero no es cierto. Como he contado alguna vez, mediante algunas fusiones o adquisiciones (siempre he pensado que las fusiones empresariales no existen), estamos participando en la gestión de otras compañías. Y los sistemas son una de las áreas comunes. Así que de nuevo me encuentro rotando entre 3 oficinas, con interlocutores e incluso equipo de trabajo diferentes en cada una de ellas.

Y esta es una de esas semanas en que pareces un malabarista, jugando con varias antorchas/bolas/cuchillos a la vez, intentando que no se caiga ninguna...¡más difícil todavía!

(Para ser sincero, hay que añadir que pretendo irme de vacaciones el día 1 y quiero dejar muchas cosas orientadas...)