Este es otro post de los "pasados a limpio" desde una hoja de papel escrita en vacaciones...Es evidente que una situación como esta no se puede simplificar como lo hice "en caliente", pero creo que como punto de partida para la reflexión es válido.

Estando de vacaciones me llamó un antiguo compañero de la consultora donde trabajaba. Hablamos de muchas cosas y, como no podía ser de otra forma, de las personas que conocía y siguen allí.

El que fue primero mi gerente y luego mi socio se había separado/divorciado. Además de la relación profesional, tuvimos una buena relación personal. Nuestras parejas se conocían y alguna vez habían estado en nuestra casa y esas cosas...Era la típica pareja "perfecta", agradables, elegantes, con 3 hijos "preciosos", "casoplón" en las afueras, casa de playa con barquito... una típica estampa de anuncio de BMW X5 o Audi Q7.

Cuando empiezas a trabajar en una consultora, no te planteas seriamente llegar a socio (creo). Pero segun asciendes vas pensando en que todo el tiempo que dedicas al trabajo y restas de tu familia te lo compensa el sueldo y las perspectiavs de un futuro mejor. La realidad luego es que el sueldo si va ascendidendo considerablemente, pero el fututo mejor (en cuanto a gestión del tiempo) nunca llega. El día anterior a la llamada, mi ex-compañero, gerente de alto nivel, había salido de trabajar a las 12:00 de la noche y se había quedado a dormir en su casa de Madrid en vez de irse a la sierra, donde estaba su familia. El socio al que me refiero seguía trabajando sus 60-70 horas semanales (lo que incluye dedicar tiempo los fines de semana)...

Este razonamiento no es exclusivo para las consultoras, vale para cualquier profesión/carrera. Si te come tanto tiempo que casi desaparece tu vida social o familiar o personal de la ecuación, no creo que necesariamente debas dejar ese trabajo. Debes tomar la decisión. Dedicarte en exclusiva o casi al trabajo es una decisión tan respetable o válida como dedicarla a tu familia. Pero engañarte pensando que "mañana va a ser mejor" no suele llevar a ninguna parte.