Enganchando con el post anterior, hace tiempo quería hacer una reflexión sobre la rotación en las empresas.
En consultoría se decía que, para que el modelo funcione, se necesitaba "un crecimiento y una rotación de más del 10%". Seguramente esto no es aplicable a una empresa con una estructura mucho menos "móvil".
Yo me incorporé a mi empresa actual hace tres años y meido, y me sorprendió muchísimo que en los dos primeros años no hubo una sola baja voluntaria. Nadie dejó el trabajo por otro. No incluyo, es cierto, a mozos de almacén o conductores de vehículos. Me refiero, básicamente, a las oficinas.
Recuerdo que comenté que eso me parecía negativo, incluso desde el punto de vista egoísta de la compañía. Si alguién sale, alguién nuevo entra. Con nuevos puntos de vista, nuevas ideas. Menos cultura de empresa y menos "esto se ha hecho siempre así". Además, dado que no siempre puedes dar más oportunidades a todo el mundo, que gente valiosa salga, en cierto modo, da valor a tu empresa. Estos argumentos eran rebatidos con los de pérdida de conocimiento y experiencia habituales. Es cierto que, en muchas áreas, teníamos (y tenemos) cierta dependencia de las personas y no tan buenos procedimientos de trabajo.
Pues bien, hace año y medio, uno de los "nuevos" se fue. Pequeña crisis para el modelo: "los nuevos son unos mercenarios", "no sienten los colores", etc. Algo habitual cuando hay gente que lleva, como estuvo mi padre, 10 ó 20 años en la misma empresa.
Desde entonces, la rotación ha aumentado. Se ha ido gente muy valiosa. Y es una pena. Pero en algunos casos no tenían oportunidad de promocionar aquí, y el irse fuera era la única salida antes de "quemarse" y echarse a perder para nuestra empresa y para otras.
Pero han venido otros. Con ideas nuevas. Algunas "revolucionarias" (si, las de "eso aquí no funcionará" que todos hemos oido), y que hoy llevan meses en marcha.
Que se vaya alguién no es siempre un error de las políticas de recursos humanos. No significa que la empresa haga algo más. Es algo necesario, para ella y para la persona que se va. Y que ahora lo veamos de esta forma creo que es terriblemente positivo. Ni hay que flagelarse por ello ni flagelar al que se va.
Como decía un profesor que tuve en el Máster: "es la vida".

31 jul 2006 | 08:00 PM
Opino como tu respecto a la rotación, creo que es positivo y que, en porcentajes adecuados para cada tipo de organización, son sanos para todos.
Hace algo más de un año estuve en una conferencia de Juan Soto y en ella contaba orgulloso el gran número de CEOs que había salido de HP. Creo que una de las obligaciones de las organizaciones es aportar valor a sus empleados para que ellos, a su vez, se sientan comprometidos y encantados de aportar el mayor valor posible a la empresa. Aún más, un empleado que se va contento por lo aprendido y las oportunidades surgidas es un marketing fantástico así como una nueva fuente de oportunidades para la organización.
1 ago 2006 | 08:33 AM
Hombre,
en terminos generales podríamos decir que es bueno cambiar de empresa para no quemarse.
Pero vamos, yo no hablaría en terminos tan generales. No siempre que se vá una persona de la empresa es porque ha encontrado algo mejor.
Puede ser por muchos motivos (problemas con compañeros o jefes, nula posibilidad de ascender, ...). El problema de esto no es que entre gente buena y con nuevas ideas sino que es posible que las estes dejando marchar.
Saludos.
1 ago 2006 | 09:57 AM
Yo hace muchios años que me deshice del paradigma "una empresa para toda la vida" también aprendido de mi padre, 57 años trabajando para la misma institución.
Ahora no es que sea un mercenario, es que cuando no hay más remedio hay que buscar pastos más verdes, que dicen los angloparlantes.
Y, por cierto, algún muñon me he encontrado en entrevistas que me ha soltado "tu has cambiado mucho de trabajo". Y eso que hay una "cadencia" de un mínimo de tres años en cada sitio. Pura envidia ya que él seguro qeu anda quemado y sin posibilidad de ascender.
3 ago 2006 | 03:09 PM
Lo que quería resaltar es que, a veces, que se vaya gente valiosa no es malo. Es simplemente inevitable.
Con un símil deportivo, si el portero de fútbol o base en baloncesto (posiciones "únicas") son de lo mejor en su puesto, el suplente puede necesitar irse para demostrar su valía. No tiene otra opción para promocionar, ya que el equipo/empresa no va a prescindir del titular, que está dando ya un rendimiento bueno.
(Y no pongo nombres en deporte para evitar entrar en valoraciones que no aportan nada).
11 ago 2006 | 05:50 PM
Hola, como consultor, - no se si de RRHH -, a ver que te parece esta historia.
Saludos y felicidades por tu blog
11 ago 2006 | 05:53 PM
Se me olvidaba el enlace http://www.lacoctelera.com/sinperdon/post/2006/08/09/leed-esto-ao...