Me ha ocurrido hoy cuando iba a comer, pero es algo común que puede pasar en el aeropuerto, esperando un taxi o en el AVE.

Dos personas salían de las oficinas de una empresa (por motivos obvios, no voy a decir cual), y comentaban en voz demasiado alta temas propios del trabajo. En particular, hacían referencia a los resultados del mes de septiembre: "y en septiembre, perdiendo 44 millones de pesetas, ya me dirás que podemos ir esperando...". A partir de ese momento, detalles sobre situación financiera y cuentas de resultados. Yo estaba a unos 3-4 metros de ellas, pero podía oir la conversación segun iba andando delante (ni siquiera se puede alegar que no me veían) de ellas.

Esta escena es mucho más habitual en el los aeropuertos, donde a veces parece que algunos no usan el móvil, sino un megáfono. Por no hablar del tren, donde, al poder hablar durante el viaje, la gente se extiende mucho más. En el AVE a Sevilla he oido hablar de tarifas de auditoría, de propuestas de consultoría y de procesos de selección de personal.

Recuerdo que, cuando trabajaba en una de las torres más representativas de Madrid, cambiábamos de conversación en cuanto entrábamos en el ascensor. De los márgenes y propuestas de los clientes al tiempo, el fútbol y temas mucho más intrascendentes.

La información es, en tiempos de economía de servicios, el activo más valioso de las empresas. Y por mucha seguridad, redes, LOPD, portátiles encriptados que utilicemos, si no tenemos cuidado al hablar...¿para qué sirven?