El post de Andrés sobre los blogs, además de servirle a él para perder amigos bloqueros, me ayuda como punto de partida para este post.

Desde la actualización del mito de la caverna de Platón que hizo Rogelio en su post sobre la sala de los espejos (que me recuerda al memorandum de Jerry Mcguire), creo que el escenario se ha hecho incluso más espectacular, pero no más interesante.

Ahora todos podemos soltar nuestro rollo en la web, y hacer que sea accesible para millones de personas. Incluso Time reconoce el valor de eso. Pero la realidad es que apenas unos miles o, incluso, unos cientos pasarán por aquí.

En Nochebuena, durante la cena, surgió el tema de "Rafa tiene una página web donde cuenta sus batallitas del trabajo", lo que a mi padre le resulto sorprendente. Lo realmente sorprendente, para mi, no es eso. Es que haya gente a la que, de vez en cuando, algunas de esas cosas le interesen. Incluso tanto como para añadir su punto de vista. Y, a veces, desde países lejanos como Argentina o Uruguay. Eso es fantástico.

Pero sigue siendo una herramienta. Si hubiera un foro de profesionales de Sistemas que se juntaran una vez al mes para compartir experiencias, me resultaría casi tan práctico como recorrer algunas docenas de post para encontrar temas que realmente me interesen. Es cierto que tendría limitaciones locales, de horario, etc. Y que pasear por otros temas o conocer otras personas interesantes no sería tan fácil. Pero sería otra herramienta. Ni peor ni mejor que los blogs.

Es verdad que este entorno tecnológico nos permite crear contenidos a todos, lo que supuestamente nos coloca al mismo nivel que los grandes grupos multimedia. ¿Pero alguién se cree esto?. ¿Cuanta gente en España accede a no ya a blogs, sino a Internet regularmente?. Microsiervos, uno de los blogs de referencia en español, tuvo menos de un millón de visitas en noviembre. El último EGM (sin link, no va en Firefox) daba varios periódicos con más de un millón de lectores diarios.

En las consultoras ocurre mucho que ves el mundo de una forma casi-estandar que compartes con tus compañeros (mismo salario, mismas aspiraciones, mismos amigos, mismos coches, mismos barrios para vivir...). Lo que algunos llamaban la centrifugadora. Luego sales, ves el mundo real y te das cuenta de que has estado engañado durante unos cuantos años. ¿No nos estará pasando algo parecido en la "blogosfera"?

NOTA: Soy asiduo de microsiervos, lo he utilizado como ejemplo porque sus estadísticas son accesibles. La reflexión sería igual de válida con Enrique Dans o alguno de los blogs de Weblogs.