Pesa a intentar aprovechar estos días de vacaciones para "desinfoxicarme", por un ratito el PC de casa está libre y me doy una vuelta por los blogs habituales. Me encuentro un post (uno más) de Enrique sobre Windows Vista y el artículo original, en The Inquerer.
Estamos a punto de recibir 40 nuevos equipos en la oficina (bueno, quizás ya estén allí). Por supuesto, con XP. Tenemos versiones de Vista (incluidas en MSDN), pero no las hemos probado. De hecho, en 2006 aún teníamos (y tenemos) algunos equipos con Windows 2000. Ninguno de sus usuarios tiene problemas de rendimiento o que puedan hacer suponer que su trabajo es peor que el que realizan sus compañeros con XP (de hecho, yo tengo 2000).
Uno de los consejos de N. Carr en el célebre Does IT matter? viene a decir que no hay que ser el primero, que basta con seguir en la carrera. Probablemente no sea 100% cierto, pero desde luego lo comparto en lo que a nuevas tecnologías se refiere (nuevas en sentido literal).
Hace poco leía que una de las razones por las que los directivos no eran muy favorables a las TIC era que les "obligaban" a, digamos, bordear la ley. Eso les hacía sentirse culpables y se mostraba con el rechazo a la tecnología. El post original, de Julen, aquí.
En fin, que con estos tres criterios, me parece que va a pasar algún tiempo antes de que en los PCs de mi compañía aparezcan los señores de la montaña de Vista.

4 ene 2007 | 07:45 AM
La sucesión de versiones el software tiene una clara ambivalencia. Por una parte, en positivo, constata la evolución, la búsqueda de la mejora respecto a lo actual. Por otra parte, lo negativo está en la sensación de zozobra que provoca en el usario que ya se siente -por fin- cómodo con una forma de hacer las cosas.
Creo que la solución es la continuidad de producto, es decir, pequeñas revisiones que se autoinstalan y que no suponen "revoluciones" en la forma de trabajar. Pero claro, si trabajas así, no "cobras" por nuevas versiones y eso, amigo, depende para quién, no puede ser. Mr.Gates habemus.
Suerte ;-)
Julen