La pregunta viene a cuento de una experiencia muy reciente sobre nuestra oferta de trabajo. Tras mucho buscar, encontarmos un candidato que encajaba muy bien en el puesto. Tuvimos que negociar con él el salario, y tras ceder bastante (nosotros), le presentamos una oferta que, aparentemente, cubría las inquietudes que nos había presentado en las entrevistas anteriores, no sólo con RRHH y conmigo, sino incluso en la que hizo con nuestro Director General.

Lo sorprendente, para mi, fue que luego siguieron una batería de correos con dudas de un nivel de detalle que yo nunca me he planteado para aceptar o no una oferta de trabajo. Cosas como si los viajes son con dietas o con gastos pagados (y los importes máximos), si para comer hay una o dos horas, si las vacaciones se computan por días laborables o naturales...no sé, cosas que me parecen absolutamente nimias dentro de lo que yo valoro en una oferta (aunque ahora estoy recordando a una persona que no aceptó un puesto porque no le dábamos ordenador portátil, sino un sobremesa).

Yo no creo que estos detalles sean los que le han llevado a rechazar la oferta. Entiendo que debe haber dudas mayores sobre el puesto, la compañía o el futuro y que, no siendo capaz de expresarlas, los detalles sirven de refugio. Tampoco creo que sea una estrategia de negociación para conseguir mayor salario, ya que ninguna de las "dudas" puede solucionarse por esa vía.

Pero elevando la anécdota, me preguntó si esto es lo habitual o no. Es decir, ¿cuanta seguridad necesitas para aceptar una oferta de trabajo?. En ninguna de las ofertas que yo he manejado (aceptando o no) he tenido tanta información. Normalmente tomaba la decisión con una dosis de incertidumbres mayor. Creo que cuando apuestas por algo así, estás ariesgando. Y nunca tienes todo el conocimiento para decidir, siempre hay zonas grises. Yo no pregunto si tendré móvil o no, blackberry o no, si viajaré en Iberia o Spanair, si podré tener puentes o no...

A lo mejor es que soy muy confiado, muy romántico o, simplemente, muy fácil de engañar.