La pregunta viene a cuento de una experiencia muy reciente sobre nuestra oferta de trabajo. Tras mucho buscar, encontarmos un candidato que encajaba muy bien en el puesto. Tuvimos que negociar con él el salario, y tras ceder bastante (nosotros), le presentamos una oferta que, aparentemente, cubría las inquietudes que nos había presentado en las entrevistas anteriores, no sólo con RRHH y conmigo, sino incluso en la que hizo con nuestro Director General.
Lo sorprendente, para mi, fue que luego siguieron una batería de correos con dudas de un nivel de detalle que yo nunca me he planteado para aceptar o no una oferta de trabajo. Cosas como si los viajes son con dietas o con gastos pagados (y los importes máximos), si para comer hay una o dos horas, si las vacaciones se computan por días laborables o naturales...no sé, cosas que me parecen absolutamente nimias dentro de lo que yo valoro en una oferta (aunque ahora estoy recordando a una persona que no aceptó un puesto porque no le dábamos ordenador portátil, sino un sobremesa).
Yo no creo que estos detalles sean los que le han llevado a rechazar la oferta. Entiendo que debe haber dudas mayores sobre el puesto, la compañía o el futuro y que, no siendo capaz de expresarlas, los detalles sirven de refugio. Tampoco creo que sea una estrategia de negociación para conseguir mayor salario, ya que ninguna de las "dudas" puede solucionarse por esa vía.
Pero elevando la anécdota, me preguntó si esto es lo habitual o no. Es decir, ¿cuanta seguridad necesitas para aceptar una oferta de trabajo?. En ninguna de las ofertas que yo he manejado (aceptando o no) he tenido tanta información. Normalmente tomaba la decisión con una dosis de incertidumbres mayor. Creo que cuando apuestas por algo así, estás ariesgando. Y nunca tienes todo el conocimiento para decidir, siempre hay zonas grises. Yo no pregunto si tendré móvil o no, blackberry o no, si viajaré en Iberia o Spanair, si podré tener puentes o no...
A lo mejor es que soy muy confiado, muy romántico o, simplemente, muy fácil de engañar.

27 mar 2007 | 08:53 PM
Yo creo que es innecesario negociar eso en un primer momento.
Aunque la respuesta fuera satisfactoria en el momento de la entrevista, después con el tiempo esas cosas se renegocian y solo quedaría, en el peor de los casos una vago recuerdo de engaño.
Aun así lo fácil que seria decir no me interesa y el tiempo que se ahorraría todo el mundo
Depende | De Salud
27 mar 2007 | 09:41 PM
Pienso que esas dudas y preguntas suelen ser más el reflejo del entorno del entrevistado (llámese mujer, familia, amigos...) que del candidato en cuestión. Yo me imagino que esta persona ha comentado el proceso de selección en su entorno, habreis llegado a un acuerdo rápido y al llegar a casa le han debido abrasar con esas preguntas..¿has preguntado esto? y ¿que te ha dicho de esto otro?...con lo cual te las ha trasladado a tí.
Mi consejo es que ante esta situación y cuando estes en esa fase del proceso de selección le preguntes directamente si hay alguien más que debe participar en ese proceso de selección (llámese mujer, familia,amigos..) para que vaya tambien y así ahorreis tiempo y esfuerzos tanto él, como tú.
Estan muy dificiles los procesos de selección y a la gente ya no le preocupa el proyecto que se le propone sino las pequeñas cosas--!!que pena!!
27 mar 2007 | 10:56 PM
Para mi, eso es el efecto de la plena ocupacion que estamos "disfrutando" en el sector. Cuando tienes claro que si no coges esta oferta, cogeras la siguiente (y fijate que no es "te cogen aqui o alli", sino "coges este o aquel trabajo") son estas nimiedades las que deciden qué oferta escoger.
Antonio
28 mar 2007 | 08:16 AM
Quizás deberías pensar si no os interesaria alguien con menos CV pero con mayor grado de compromiso. Por ejemplo, gente que no ha cambiado mucho de empresa.
Mi experiencia es que el CV queda muy bonito en el papel pero luego hay que demostrarlo en el día a día. Y es ahí donde muchos "masters" no dan la talla: unas veces porque no tienen tanto conocimiento como se les supone o porque no se compremeten con el trabajo porque, por ejemplo, consideran que está por debajo de su "nivel".
En todo caso, es un tema dificil. Que tengais suerte.
28 mar 2007 | 11:19 AM
En cierta forma coincido con Rafa. Sin embargo considero que es mejor preguntar y estar informado de ciertos detalles que parecen irrelevantes a no encontrarse a gusto en la empresa y decidir cambiar en un breve periodo de tiempo.
Por otra parte, considero que en este caso el candidato estaba buscando una excusa para no aceptar el puesto, lo cual supone que tenia dudas a cerca del mismo.
Asi pues, es mejor una renuncia antes de aceptar el puesto que al cabo de dos o tres meses de haber comenzado el trabajo
28 mar 2007 | 03:00 PM
Coincido con Antonio en la apreciación sobre el mercado. Ya se sabe, la ley de la oferta y la demanda. Todos sabemos que en este campo, así como en el de la seguridad (que es el que me ocupa) existe poca oferta de buen nivel de puestos (interpretado al revés, es decir, que existen pocos recursos disponibles en el mercado) y mucha demanda (muchas compañías los necesitan).
Esto se traduce en que, en general, la gente puede elegir. Al final, las condiciones "generales" vienen siendo parecidas en todas ellas, y cambian los pequeños detalles que comentas.
Sin embargo, en el mismo mercado, si cambiamos de ubicación (iros a Asturias, Galicia, Zaragoza, Extremadura...) las cosas cambian. Allí la situación es totalmente distinta. Las empresas pueden permitirse ajustar mucho más sus condiciones, estando en la seguridad que si un candidato no le interesante, con casi total seguridad contarán con otros muchos que sí.
En fin, ley de vida :-P
28 mar 2007 | 04:58 PM
Por animar el debate, haré de abogado del diablo :D
Igual tuvo la impresión de que con las herramientas y procesos a los que tendría que enfrentarse a diario no podría garantizar unos resultados óptimos, pero el puesto le interesaba sólo si se le daba la capacidad de cambiarlos, y pensó que si se le racaneaban 20 euros de una comida, muy probablemente no se le permitirían implementar esos cambios.
Ya... es algo forzado... a mí también me parece raro preguntar esas cosas.
28 mar 2007 | 05:11 PM
Hola, es la primera vez que te comento, pero no la primera que te leo.
Decir que cuando de verdad quieres trabajar y puedes hacerlo en algo que te gusta, te da igual si es portatil sobremesa o un 486.
Creo que la gente que busca con ese nivel de detalle o no necesita el trabajo o son estupidos y en los dos casos no son buenos para el puesto que se les oferta.
28 mar 2007 | 06:21 PM
Mercurio, como dices, muchas veces esos detalles no siquiera son fijos y pueden ir cambiando en la compañía (en general, no en el caso particular de una persona). A lo mejor en un momento la política es portátil no y a los dos meses es blackberry para todos...
El argumento de tick es razonable. Muchas veces vuelves a casa y, al comentar lo que has hablado (una promoción, una subida de sueldo, evaluación, etc), te surgen (y te hacen surgir) muchas más dudas.
Pero como dice codewise, y algo en contra del planteamiento de Antonio y de Samuel, yo creo más (matizable, pero creo) en un cierto compromiso o atracción por el proyecto. Como dice druidacelta (bienvenido!!), si el proyecto te ilusiona, te dará igual si el monitor es TFT o no o si usas Office 2007 u openoffice. No creo que sean esos detalles los que Fernando comenta que pueden hacer "no encontrarse a gusto en la empresa".
Lo que dice Diego, algo retorcido, tiene cierta base, sobre todo despues de haber tenido la entrevista con el Director General. Él insiste en la austeridad como un componente básico de la cultura de nuestra empresa. Y, en algun momento, todos lo hemos confundido con racanería. Pero los hechos, y el presupuesto de TI es uno, demuestran que no.
28 mar 2007 | 06:28 PM
Está claro que en un momento de sobreoferta de empleo en el mercado son los candidatos los que tienen la sartén por el mango y se pueden permitir elegir. Esto lleva a situaciones de este tipo, en las que los candidatos ofrecen excusas de lo más variopinto.
No debemos olvidar que, en momentos de escasez, las propias empresas son las que se comportan de esta manera en muchos casos.
Personalmente a mí el sistema no me gusta, pero es a lo que nos ha llevado la poca seriedad en general por ambas partes.
Es un caso análogo a lo que ocurre con la poca seriedad con la que funciona en general el sector de la consultoría. Empresas piratas tirando precios a costa de nula calidad, clientes que han entrado en el juego de valorar únicamente el bajo precio, aún a costa de la pérdida de calidad, y así sucesivamente. El sector entero ha entrado en ese juego y nadie se preocupa en exceso por ofrecer trabajo serio a precios "serios".
29 mar 2007 | 09:06 AM
O no quería el trabajo o estaba ganando tiempo mientras esperaba por otra oferta....
30 mar 2007 | 09:56 PM
Pensaba que era yo la rara, pero siempre me sorprende las personas que cuando deciden cambiar de trabajo se preocupan de esas "pequeñas cosas".
No sé, cuando uno entra a trabajar se adapta a la empresa si la norma es sobremesa, spanair y un movil pues como todo el mundo. Con el tiempo las cosas pueden cambiar y cuando uno lo demuestra (que es con el moviemiento) despues es fácil pedir "caprichos". Yo desconfio de las personas que antes de entrar te piden tantas cosas...
2 abr 2007 | 01:35 PM
Con independencia del momento del mercado, no creo que merezca la pena desgastarse en esos detalles, creo que nimios. Como dice cualquiera, te adaptas. ¿Y si el café de la máquina es muy malo? ¿y si los bolis que da Compras no te gustan?...
9 abr 2007 | 09:18 AM
Ciertamente parece un exceso que "esos detalles" puedan decidir si se acepta un trabajo o no. Pero parte de la culpa la tienen las propias empresas, desde el momento en que los detalles pueden suponer un alto porcentaje de tu sueldo.
Hace poco más de un año que cambié de trabajo. Hasta que encontré lo que quería (y en ese momento, tanto los detalles como el sueldo pasaron a un segundo plano), barajé distintas ofertas. Y "esos detalles" podian suponer casi un 20% del sueldo final: entre cheques comida, desplazamientos, etc. Además ninguno de esos conceptos estaban asegurados en el tiempo, con lo que el sueldo se podia ver reducido significativamente.
Y esas pequeñas cosas pueden suponer un gran perjuicio. Recuerdo una empresa cuya politica de gastos (pagaba 2 meses después) me supuso tener que adelantar casi medio millón de las antiguas pesetas en billetes de avión y hoteles.
9 abr 2007 | 01:19 PM
La verdad es que esas preguntas son, como ya apunta Tick, mas bien surgidas del entorno y demás, que del propio candidato. Al final, ese tipo de cuestiones pueden llegar a hacerte sentir bien o mal con un puesto, no sólo por los hechos en sí, sino por las consecuencias que te traen a nivel personal, ya sea, por ejemplo, que por un "adelanto" por un viaje, tengas un problema en tu economía personal, o por ejemplo, porque tu empresa decida que tu ya tienes móvil (personal) para qué darte otro (profesional) o que esgrima el argumento (verídico) "Es que para lo que cobras... algunas cosas las deberías de cubrir tu"...
Pienso que ese tipo de cosas son cosas que valoras cuando estás cambiando entre 2 puestos iguales, no mejorando... tienes que poder "autovenderte" la oferta.
También es experiencia que haya consultoras que te ofrecen el oro y el moro, o lo aparentan, para llevarte a engaños, y después te digan "nunca hemos dicho eso..." "me parece que estás confundido..." etc. Ese tipo de cosas, hacen que uno se acabe preguntando hasta si tiene que llevar calzoncillos boxer, o valen slips en el trabajo.
Quizás no sea seguridad en el tipo, sino inseguridad en lo no estrictamente laboral. Un desconocimiento de las políticas de la empresa puede hacerte errar en algo que, por lo que sea, consideras importante para tí (tiempo de descanso, guardias de fin de semana, etc).
Al menos es mi opinión.
PD: Gracias por un blog tan bueno, que leo y releo de vez en cuando, y que a veces hasta me hace reir.
10 abr 2007 | 10:19 PM
Henguld, bienvenido al blog. Por cierto, aún me cuesta entender como alguien deja Sevilla por Madrid ;-)
24 abr 2007 | 10:51 PM
El fallo no está en el candidato ni en sus nimiedades sino en los seleccionadores que lo propusieron como candidato.
Han primado una serie de supuestas aptitudes frente al factor diferencial: la actitud.
Saludos
24 abr 2007 | 11:17 PM
Yo no veo mal que uno se preocupe por el tema del horario, las vacaciones o si tiene posibilidades de promoción dentro de la empresa (como a mí me recriminaron en una entrevista porque eso no se debe preguntar, después de decirme si ya estaba de acuerdo con el minúsculo sueldo que me ofrecían).
"Las tonterías" pueden suponer muchas veces perder importantes cantidades de dinero en el trabajador como ya se ha planteado aquí.
Por otro lado hay entrevistadores que dan pena haciendo preguntas nímias que dan lugar a comentarios fuera de lugar.
Mejor aclarar todas las dudas que se presenten en un principio que afrontar sorpresas posteriores. Agraciado el que se acuerda de efectuarlas.
26 abr 2007 | 06:30 PM
wonder, absolutamente de acuerdo con lo que dices, pero saber como son las dietas no es lo mismo que conocer las posibilidades de promoción, creo que lo segundo es razonable y te puede (y debe) decidir si un trabajo se ajusta a lo que buscas o no, pero lo de las dietas...
5 may 2007 | 01:14 AM
Por que el proceso no puede ser al revés? Si bien el entrevistador intenta obtener la máxima información del paciente, también es lógico que el entrevistado intente obtener la máxima información de la empresa... pues como todos sabemos, al final pasas más tiempo en la empresa que en casa.
Y lo de las dietas/gastos... a veces las carga el diablo que a más de uno se las prometieron y luego vinieron las rebajas.
Lo mismo pasa con el proyecto y los recursos, no da igual un PC que un portatil, si te mueves más que las fichas del parchís, por que al final unos medios decentes pueden ser la clave para un buen rendimiento
Salu2