Una de las pegas de gestionar el departamento de TI es que no siempre puedes gestionar o escalonar la demanda. Bueno, probablemente se puede aplicar a muchos más casos.

En nuestro caso, hemos acabado una serie de proyectos importantes (los típicos que se definen como prioritarios para un inicio de año), y ahora estamos en pleno valle. Ya están operativos, hemos pasado la ola del soporte e incidencias iniciales, pero todavía no ha surgido la oleada de lo que tiene que estar para final de año.

Afortunadamente, hemos escalonado vacaciones y probablemente no se note tanto, pero la carga de trabajo probablemente decaiga hasta que llegue septiembre y nos entren a todos las prisas de cara al final de año.

Además, para complicarlo un poco más, me quiero ir de vacaciones en julio. Y veo la playa mucho más nítidamente que mi despacho.