es ver lo que hay por ahí fuera.

Esta reflexión viene a cuento de la reunión de ayer , y del comentario de Luis .

Lo primero, respeto al comentario de Luis, es cierto que hay gente de dentro que lee esto, pero afortunadamente, son amigos además de compañeros y la mayoría de los hechos y algunas reflexiones las conocen incluso antes de que las escriba. Por otro lado, siempre he pensado que el que una persona de tu equipo sea valorado por el mercado no es malo, tú debes ser el que ofrezcas algo que retenga a ese profesional.

Respecto a la reunión, no es la primera ni la última a la que acudo de este tipo desde que ocupo mi actual posición. Si es la primera con una empresa de consultoría. Y la verdad es que no me gustó demasiado. La posición parecía interesante, pero no me gustó la ignorancia sobre mi perfil que demostró la persona que me recibió (que me comentó temas propios de un primer empleo), el desprecio con el que se habló de los equipos de trabajo (específicamente de los programadores), ni sobre las cuestiones que planteaban los que querían incorporarse (" fíjate, ahora te preguntan cuantos días de vacaciones van a tener"), incluso que el que yo no tuviera ninguna experiencia en el sector de los clientes no fuera algo al menos a considerar, me pareció algo extraño (vale que en un puesto de gestión esto no es imprescindible, pero ir a ver a un director general de un negocio sin saber tres palabras de su sector me sigue resultando incómodo).

Pero lo principal es que, en los casi 20 minutos que tuve entre las dos personas con las que hablé, hice un resumen de lo que tengo ahora. Estoy en el comité de dirección (con otras ocho personas de entre 35 y 45 años), dependiendo directamente del Director general (no todos los directores de sistemas tienen esa oportunidad) de una empresa que casi ha duplicado su facturación en 5 años, que contrata entre 5 y 10 jóvenes licenciados con experiencia cada año (gente con la que es interesante trabajar: aprendes, colaboran, compartes experiencias, etc.), donde implantamos al menos dos o tres proyectos novedosos/interesantes al año, con total autonomía para las decisiones del departamento (presupuestos aparte, claro)...resumiendo, un entorno laboral interesante, aún dentro de un sector como el de la logística, no especialmente atractivo.

Además, personalmente, un salario bueno (bueno, ligeramente inferior al mercado y siempre inferior al que te gustaría tener), flexibilidad en horarios (de la de verdad, no sólo de hora de salida), buenas relaciones personales y una preocupación de la compañia por las personas sincera (aunque no siempre compartas algunas ideas o iniciativas).

Resumiendo, que a este proyecto aún le queda tiempo. Aunque basta pensar esto en voz alta para que pueda aparecer algo que lo cambie.