Hay proyectos o circustancias excepcionales que ponen a prueba a las organizaciones. Las fusiones, el cambio de propiedad, la integración en un grupo y otras menos "elevadas", como puede ser un cambio de ubicación.

Nosotros vamos a cambiar de un modelo monoubicación, con el almacenaje, el almacén logístico y las oficinas en un mismo recinto a otro modelo en el que el almacenaje estará junto a una plataformas logística nacional, habrá otra plataforma logística local y una tercera ubicación para las oficinas centrales. Es decir, pasamos de una sola sede en Madrid a tres (no hablo de los almacenes repartidos por España).

Es evidente que esto supondrá un proyecto muy complejo para nuestro área, especialmente en lo referente a comunicaciones y CPDs. Pero antes de llegar a ese detalle, hay otros aspectos que son muy difíciles de valorar. Hoy voy a comentar el tema de las comunicaciones personales, el día a día entre departamentos.

Ahora, un comercial solo tiene que bajar unas escaleras para acercarse a las operaciones, incluso para entrar al almacén y conocer el detalle de como se trabaja con los productos de sus clientes. Esto vale también para preparar presupuestos, gestionar incidencias y mil cosas más que se resuelven más rápido con un contacto directo que con varias llamadas y correos electrónicos.

Cuando esas escaleras se conviertan en 10 ó 15 kilómetros, es seguro que la forma de trabajar y comunicarse cambiará. Para TIC, una oportunidad de desarrollar modelos de movilidad, wifi, portátiles, etc...pero para la organización, seguro que un problema serio de adaptación.

Quizás nos sirva para ser más formales en algunos aspectos: las reuniones deberán tener un horario y contenido prefijado, se convocarán con días de antelación. En resumen, se prepararán. Por contra, será más complicado montar esas reuniones de pasillo o de urgencia donde se toman decisiones necesarias y rápidas.

Supongo que el correo no se verá muy afectado. Ya somos muy amigos de enviar muchos correos al del despacho de al lado con copia a todo el departamento (el mío y el del destinatario). Esto creo que es un mal común en todas las empresas españolas.

No sé si estas cosas se pueden planificar o preparar de alguna forma, mi formación ingenieril me lleva a intentar cuadricularlo todo. Pero no veo que hagamos nada y me da cierta intranquilidad ese primer día separados (y ya hablaremos de líneas, WAN, routers y esas cosas técnicas).