Este post es pre-navideño, pero he preferido dedicar las vacaciones a descansar.
Cuando en 20minutos y similares lees las típicas noticias sobre las comidas de empresa, como todo el mundo quiere evitarlas y no puede o como hay que comportarse en ellas. Tiendo a pensar que cualquiera con dos dedos de frente sabe moverse en ellas. Pero, como casi siempre, la realidad supera a la ficción.
Estuve, junto con el director general y un par de personas más de la central en la comida de Navidad de una de nuestras delegaciones en una capital de provincia mediana. Buen ambiente, y gente con inquietudes diferentes a las que encuentras en las grandes ciudades. Alrededor de 40 personas, con gente de administración, almacén, atención al cliente, conductores, etc. En un momento de la comida, se habla de fútbol y... sucede lo increíble. Dos hombres están muy, muy cerca de pegarse por discutir si Maradona era o no el mejor jugador del mundo y sobre su consumo de drogas (uno de los implicados era argentino). El tema termina con el típico "sal a la calle a ver si me repites eso" y los compañeros más cercanos intentado cambiar de tema para relajar el ambiente.
No sé que me parece más increíble, que alguien eleve una discusión hasta la violencia por ese tema o que ni siquiera tenga dos dedos de frente para no hacerlo con el director general de tu compañía sentado a menos de un metro. Una persona capaz de esto es, posiblemente, capaz de pelearse con un cliente porque le modifica un pedido, con un transportista porque llega tarde o con un destinatario porque no le recepciona la mercancía.
A partir de aquí se me ocurren reflexiones encontradas:
- Por un lado, no me vale justificar estos comportamientos con que una cosa son los "pisaalfombras" de las oficinas y otra los que están "trabajando de verdad" en un almacén o camión. Si lo justificas, dentro de dos días alguno se liará a tiros en la oficina o arrasará el almacén con un trayler de 24 toneladas.
- Pero por otro, que el DG se lleve las manos a la cabeza al ver estas cosas creo que muestra cierto alejamiento de la realidad, del día a día.
No sé cual de las dos cosas me preocupa más.

3 ene 2008 | 07:24 PM
Si te sirve de consuelo uno de los momentos más comprometidos de mi vida fue cuando, en una cena del trabajo de navidad, pillé a dos compañeros, ella casada, él a punto de hacerlo, metiéndose mano en el servicio ( es lo que tiene despistarse y meterse donde no te llaman o ser una meona compulsiva) . Tres semanas depués ella apareció con un brazo en cabestrillo y un ojo color violeta. ÉL se separó. Pasaron todo el año sin hablarse. A mi me daban pena, les salió bastante caro el calentón. A mi no consiguieron levantarme la mirada. Eso son las comidas de empresa. Ay, qué de cosas absurdas por Navidad; lo peor de todo esos papanoeles pasando frío en los balcones.
4 ene 2008 | 09:43 AM
No es lo mismo: por Maradona uno se pega. Con un cliente o con alguien que te entrega tarde un pedido, uno no se pega. Estás mezclando agua y aceite. ¿Acaso no sabes distinguir qué es importante y qué no en la vida?
Futbol, religión, política son temas pasionales que forman parte de la esencia de la personalidad.
El trabajo es... sólo trabajo.
4 ene 2008 | 10:30 AM
Excelente. Yo suprimí las comidas de empresa hace bastante, y nunca he creído en ellas. He estado en comidas de empresa como empleado, como asesor externo, como consejero, y como empresario y no veo la ventaja de ese tipo de eventos, están pasados de moda y responden más a una época de escasez de bienes que a la de escasez de tiempo que vivimos ahora.
Salvo que el 90% de los empleados sean de la llamada "generación Y" y les montes un evento a su medida, mejor dar el día libre y que cada uno disfrute de su familia o se zurre con sus amigos por Maradona.
saludos, y feliz 2008
4 ene 2008 | 01:54 PM
Conozco a un empresario (curiosamente también de logística) que sacaba a todo el mundo a celebrar triunfos, y barra libre total: comida, bebida, vicios, mujeres...
Pagaba todo lo que le pedían, veía cómo se comportaban, y lentamente hacía limpieza.
Su planteamiento era que si no eran capaces de comportarse sin control, mucho menos se comportarían cuando él no estuviese en la oficina.
Hay gente pa tó... pero yo por Maradona sí que me lío a guantazos :D
7 ene 2008 | 08:59 PM
Año nuevo vida nueva. Se podría hacer un estudio de sistemas sobre el tema de la Rentas Básica. Sus argumentos teóricos los he leído en "Los fundamentos de la Renta Báica y la perestroika del capitalismo", muy interesante. artemis@artemisleon.com Feliz año y felices nuevos temas. Dany.
8 ene 2008 | 02:41 PM
Increíble que pase algo así... cuando es sabido por todos que Maradona ha sido el mejor jugador que ha existido :)
Un pésimo ejemplo por sus problemas con las drogas y su manifiesta incapacidad para superarlos, pero el mejor con el balón en los pies (o en la mano, según las circunstancias).
11 ene 2008 | 05:38 PM
Hasta los 24 anos era socio del Atalanta, me tocabas mi equipo y me ponia de fuego...
Con los anos te vuelves savio y te das cuentas que, por lo menos en Italia, el futbol es panes y circenses como decian los romanos. Osea, lo que hay que darle al pueblo para que no se queje...
Mas enfocado al trabajo, creo que hay vida y hay trababjo... si uno esta dispuesto a pelearse por el futbol que lo haga los sabados y los domingos...
El trabajo te da para vivir, un pedido es mas importante que un partido de futbol. En alternativa le puedes decir a Robinho o Messi si te dan parte de su sueldo porque te peleas por ellos...
11 ene 2008 | 05:51 PM
rohtriano...en una consultora, donde trabaja mucha gente de 23-25 años, viajando y pasando mucho tiempo fuera de casa, esas cosas pasaban. Pero igual que la estrategia perversa del conocido de Diego, lo importante es recordar que cuando estás con gente del trabajo, especialmente con tus jefes, estás trabajando. O, como poco, estás influyendo en la valoración de tu trabajo. Si tu empresa mantiene esas tradiciones, contar la idea de Miguel Angel, debes saber lo que te juegas.
bigol: toda la razón. Yo también era bastante pasional con el fútbol. Pero ahora me parece que eso fue en otra vida.
Y por último, para todos los que nacimos en los últimos 60s ó los 70s, el haber visto jugar a Maradona es un privilegio. Recuerdo el gol de México contra Inglaterra, mientras estudiaba Matemáticas, como si fuera ayer (bueno, los dos goles).