En estas fechas, quién más quién menos se preocupa por su subida de sueldo. Y yo no soy una excepción. Ante las poco esperanzadoras noticias que suenan por mi compañía, me apetecía hacer una reflexión sobre ello.

¿De qué debe depeder la subida de sueldo?

Existen múltiples variables, que afectan al empleado, a su labor, a la compañía e incluso a la sociedad en general.

En muchos casos, el convenio marca ese valor. No importa que seas bueno, malo o regular. Ni que la compañía vaya bien o esté a punto de quebrar. Unos señores que no te conocen y no trabajan se reunen con otros que representan a las compañías del "sector" (las buenas y las malas) y acuerdan algo: IPC + un diferencial. Y a correr.

En otros, un empleado está "fuera de convenio" como reconocimiento a un mejor desempeño. Y entonces la empresa puede utilizar esto para no modificar el salario o modificarlo en un porcentaje x (menor que el del convenio). Con lo que el mejor desempeño se ve premiado con una peor subida salarial (el típico "castigo a los mejores " que aplica tanto en la empresa).

Puede que se presente un año difícil: costes externos altos y clientes con graves problemas en sus negocios. En ese caso la empresa "pide un esfuerzo" al empleado. La duda es si esto debe ser previo a ese año que se plantea o debe utilziarse a posteriori, de acuerdo a los resultados obtenidos. Como en el siguiente caso.

Los resultados de la compañía. Esto tiene sentido. Si los resultados han sido buenos, se debería recompensar a los trabajadores. Si no lo han sido, debería ser entendido. Parece claro que esto vale para directivos, incluso mandos intermedios. Yo creo que debe valer para todos los empleados, pero no estoy seguro de si la idea es compartida por todos (desde luego, no por los sindicatos).

El mercado laboral. Esto es complicado. No depende de la compañía ni del empleado. Pero un administrador de base de datos vale cuesta XX y un conductor de camión YY. Si no pagas eso, será difícil retenerle. Y el empleado quiere ese XX sin importarle la situación de la empresa. Igual que a la empresa puede no importarle la situación del empleado en otro momento.

El entorno. Ahora que parece que "viene el lobo" de una cierta crisis, parece probable que la gente tenga menos tendencia a la aventura. La empresa podría negociar a la baja, sabiendo ese "miedo" del personal. Es lícito, pero poco ético. En cierto modo, similar a cuando el exceso es de oferta y el empleado es el que pone las condiciones.

Sé que falta "el valor propocionado al negocio". Seguramente lo más justo, pero lo más difícil de medir. En todo caso, con el problema de si se refiere al valor aportado o al que va a aportar...

Con todo esto, y el IPC y el Euribor subiendo, que haya suerte!!