Hace poco, Antonio contaba como la operadora de telecomunicaciones con la que luchó varias semanas para darse de baja le volvía a llamar pocos días despues para hacerle una oferta con sus puntos. Yo ironizé sobre la oportunidad de integración de sistemas que se presentaba para los consultores.

Pero es que esto de crecer es bastante complicado. Nosotros teníamos aquí, hace cuatro años una empresa "bi-producto", con un sistema que soportaba bastante bien a uno de ellos y otra aplicación (MS Excel) que soportaba la otra. El plan de acción era evidente: "sistematizar" la parte faltante. Pero durante el tiempo que ha llevado completar eso (más de un año) la empresa ha cambiado radicalmente.

Ahora somos un grupo de empresas (CIFs diferentes) con actividades y productos diferentes, pero ciertos niveles de supervisión o departamentos de staff comunes. Eso significa que necesitamos diferentes sistemas transaccionales para cada servicio diferenciado (que pueden ser o no empresas diferentes) pero con una parte común.

La mayor parte de los sistemas desarrollados en este período no son multiempresa. Los que lo son, no han evolucionado al mismo ritmo que los productos. Y cualquier intento de hacer un plan de sistemas a medio plazo (un par de años) es intentar construir un castillo de arena al borde del mar con marejada arreciando a fuerte marejada.

Cada decisión es un dolor. Desarrollamos aplicaciones en seis semanas con idea de temporalidad para servicios a presentar de forma inmediata, con algunos compromisos de funcionalidad y funcionamiento y dos semanas despues de ponerlo en explotación (que suele ser un mes despues de terminarlo), queremos dedicarle 12 semanas a modificaciones, cuando sería mejor haber hecho las cosas bien desde el principio.

No pretendo culpar a la organización, ni tampoco al departamento. Simplemente reflexiono que ver una estructura de sistemas completa, no redundada y que funcione a la perfección es muy sencillo en organizaciones estáticas, que no están diversificando o innovando y con ritmos de "time-to-market" muy lentos. Lo malo es que creo que esas empresas no existen. Y si existen, no tienen mucho futuro. Debemos resignarnos a tener los sistemas "lo mejor posible". Y eso suele significar que casi nunca tendremos la arquitectura ni la funcionalidad óptimas. Pero debemos tener la que necesita el negocio hoy, aún a costa de nuestros "principios tecnológicos".