Seguro que hay muchas y mejores crónicas del evento de hoy en Distrito C, la espectacular sede de Telefónica. Yo he contado algunas cosas en twitter y un par de fotos subidas. Lamentablemente, tomadas desde la Blackberry, con la calidad (escasa) que eso supone.

Sin querer detallar los contenidos, me quedo con un par de reflexiones surgidas durante la sesión.

La primera, la idea de "Escuchar, enlazar, compartir" que ha lanzado Alberto Ortiz de Zarate y que es un buen mantra para vivir esto de la web 2.0. Sólo el primero de los tres consejos es más de lo que hacemos muchos en nuestras compañías. Escuchar a los clientes, a los empleados, a todo aquel que opina sobre nuestra compañía. Qué fácil y qué pocos lo hacen.

La segunda, que de verdad esto puede funcionar. Alguien escribe un artículo una tarde de verano y eso termina haciendo que BBVA, Telefónica y red.es quieran colaborar en esa iniciativa. Y ese alguien es una persona anónima (bueno, era) que hace un llamamiento a "cuatro amigos". Me parece espectacular. Seguro que sin la dedicación y el esfuerzo de Dioni, esto se habría quedado en el camino. Pero además de eso, hay una idea o un espíritu de compartir que puede valer para muchas más cosas.

Y, por último, lo más importante. Yo nunca he creído en eso de la "innovación". Y me explico antes de que Dioni me retire el saludo. El mensaje de "venga, chicos, camos a innovar de 9 a 18, desde esta oficina tan bonita y vamos a llamarnos grupo de xxxxx dentro de nuestra macroempresa". Creo que tenía un error de concepto. Innovar no es eso. Innovar es que seis personas (como David, Rafa, Fernando S, Fernando E o Carlos, al que no conocía )de una empresa de 100.000 hagan suyo el lema de la misma y sean el origen de algo, sea un banco o una teleco. Que haya alguien (Sebas Muriel) dirigiendo un organismo oficial (en los que creo aún menos) que tenga twitter y sea consciente de que una de las mejores herramientas para extender el uso de internet es poder ver la foto de los nietos.

Innovar pasa por saber que esto existe, que se debe extender y que de ahí surgirán ideas o mensajes que serán útiles a nuestra empresa. Seguro que un porcentaje muy bajo, pero algunas nos valdrán. Para mejorar procesos, comunicación, tecnología o, simplemente, el conocimiento de nuestra gente. Y, para los que estamos en la empresa, eso podrá ayudar a mejorar nuestros resultados. Mejorando el desempeño, no sólo recortando gastos (como parece que toca ahora).