Aunque la tecnología permite esto de las conexiones 3G desde la playa, las vacaciones mentales hace que cueste ponerse ante el ordenador a escribir cosas medianamente bien razonadas.

Pero las pachanguitas en la playa y un post de yuki en el que citaba a un "programador terrorista" me han hecho recordarle, a él y a Romario.  Y es que este programador era un "Romario": brillante pero poco estructurado. Recuerdo especialmente una pantalla que desarrollo en Clipper con un modo de funcionamiento similar al de la programación orientada a eventos de VisualBasic 3 (era lo que había). Espectacular, cada celda recalculaba toda la pantalla, con independencia del orden. Esto, que suena elemental, era bastante complicado en lenguajes de modo carácter. Brillante.
Pero el día que la pantalla falló, él no estaba. Y ninguno de los del equipo era capaz no ya de encontrar el error sino de simplemente entender como estaba desarrollada.
De ahí la duda de si es mejor tener un equipo de programadores estructurados, que siguen los estándares y aseguran un rendimiento aceptable del equipo (unos Makeleles) o es mejor tener Romarios, brillantes pero imprevisibles.
Posiblemente, este post está afectado por un exceso de exposición al sol, pero no me apetecía dejarlo pasar hasta la vuelta.