Este es un post que seguro que les gusta a Andrés (que acaba de escribir al respecto) y a Dioni, ya que es uno de sus temas preferidos. Va de empresas y trabajadores. De "jefes" y empleados. Y de mujeres.

En una compañía trabajan un elevado número de mujeres. En su mayoría, en puestos administrativos. Gente joven, no muy preparada academicamente, pero que conoce la compañía y a sus clientes y son capaces de realizar la atención al cliente no como un call-center al uso, sino gestionando realmente el día a día del cliente, sus necesidades logísticas y trasmitirlas a la organización. Un perfil similar al que predomina en facturación, donde también hay más mujeres que hombres. Por lógica y por edad, en los últimos 2-3 años, ha habido un número elevado de madres entre ellas.

Pues bien, cada una de estas personas tiene, prácticamente, un horario diferente. Una pidió entrar una hora más tarde para no tener que pagar una hora extra en la guardería; otra, entrar antes para poder salir antes...y algunas optaron por reducir su jornada de trabajo. Con buena voluntad por parte de la compañía y de las implicadas, hay casi un 50% de personas en estas condiciones con jornadas que podemos denominar "irregulares" para hacerles la vida un poco más fácil. Como consecuencia directa, suelen cumplir su trabajo en el tiempo que están en la oficina, reforzando la idea de que sobran horas en la oficina y que las dedicadas a cafés y charlas de pasillo se podrían suprimir.

Claro, no sólo hay mujeres en esos puestos. También hay mandos intermedios, puestos de responsabilidad y, por supuesto, directoras. Pues bien, resulta que en un departamento dirigido por una mujer, están embarazadas casi simultaneamente tres mujeres: la directora del área, un mando intermedio (el equivalente a un gestor de cuentas o key account manager) y una administrativa. ¿Qué va a hacer cada una con su período de baja maternal?

  • En el tercer caso, se tomará sus 16 semanas de baja maternal y volverá, seguramente, con condiciones y ganas similares a sus compañeras de otras áreas que he descrito antes.
  • La directora ha comentado ya que sólo tomará 8 semanas. Y que luego estará algún tiempo reduciendo parte de su jornada como compensación.
  • El mando intermedio (la), ya ha dicho que hará lo mismo que....¡su jefa!.

Yo viví una situación similar con mi mujer en su segundo embarazo. El período de compensación saliendo al mediodía por volver 8 semanas antes duró, más o menos, una semana. El día a día se come las buenas intenciones. Primero te piden permiso para una reunión por la tarde, luego hay que terminar unas cosas para mañana y, un par de semanas despues, todo está olvidado por la empresa y por la persona. Creo que es casi imposible mantener esa situación de media jornada durante 16 semanas, "compensando" el adelanto de 8 en el regreso. Aunque puedo estar equivocado y dependerá de la empresa.

Sin conocer todos los detalles, estas son mis conclusiones:

  • me parece muy mal que una persona de la dirección transmita ese mensaje a su departamento y, en general, a la organización.
  • también me parece mal que su superior, en este caso el director general, lo permita. 
  • y me parece mucho peor que esa persona de la dirección (recuerdo, mujer) sugiera, autorice o siquiera permita a la otra mujer a hacer lo mismo.
No sé si esto es discriminación positiva o negativa, igualdad o desigualdad, pero tengo claro que no es el camino. Renunciar a pasar las primeras semanas con tu hijo por un malentendido sentido del deber, no lo comparto. Menos aún cuando la tecnología nos permite hoy realizar muchas de las tareas de nuestro trabajo desde casa. Especialmente para una persona de dirección, que con el correo electrónico y el teléfono puede realizar el 90% de su trabajo: no hablamos de revisar pedidos, conformar facturas o colocar palets.
En fin, que mientras las mujeres que ocupen puestos de responsabilidad tengan que pedir perdón o demostrar más dedicación (bien por su propia presión o por que la sienten), no estaremos en el camino correcto.