Como de todo hay que aprender, la lectura del documento por el que supuestamente afirmas que eres consciente de los riesgos de una operación (el llamado consentimiento informado) me ha provocado una reflexión sobre la implantación de grandes sistemas de información o ERPs.

Por si alguno ha tenido la suerte de no ver ese documento, básicamente te cuentan que esa operación no tiene riesgo (da igual que sea un trasplante de corazón que quitarte una verrugita) pero que las complicaciones posibles son un pequeño malestar, una infeccioncilla, la pérdida del órgano operado o la muerte (más o menos).

Sería como hacer firmar al cliente, antes de instalar el ERP, que estadisticamente lo normal es que la implantación del sistema sea un éxito, pero que en determinados casos puede ocurrir la paralización de las operaciones, errores de cálculo graves en la definición de los productos vendidos, problemas de seguridad que afecten a los datos de sus clientes o la suspensión de las actividades.

Y, aunque no llegues a esos extremos, puedes tener otros daños menores como los de los malteses de yuki y sus pedidos a mano.

Está claro que estos son algunos de los peores casos, como los que podemos encontrar en los periódicos referentes a negligencias médicas o errores en las intervenciones. Lo que si es cierto es que basándose simplemente en la denominación de "best practices" o en complejos business case de perfecta presentación y dudosa exactitud nos presentan/presentamos mundos ideales en que los riesgos se infravaloran o directamente se ignoran. Y quizás ese consentimiendo informado en que se pinta el peor resultado posible es una exageración, pero no cabe duda de que pedir al implantador (o al director de sistemas) que describa ese peor escenario no es un disparate.