He estado el fin de semana dando vueltas a como tratar un tema y hoy mismo El Economista me lo ha recordado.
Supongo que esto es aplicable a cualquier sector, cambiando el enfoque de cómo se hace, pero es cierto que la compra de servicios de logística o transporte suele ser un gasto menor para las compañías contratantes y, por tanto, sujeto a pocos controles. Este facilita que personas sin escrúpulos seleccionen el proveedor no sólo basándose en el precio o calidad del proveedor, sino en los "detalles" que el proveedor tenga con él.
Hace poco salió de una empresa en dificultades uno de estos personajes de, digamos, dudosa honorabilidad. Pese a que sus actividades eran "vox pópuli" en el sector, ha tardado horas en encontrar acomodo en otro de sus anteriores competidores. Dados sus antecedentes y su escasa valía, parece razonable pensar que había favores debidos de por medio.
Si incluso en un entorno complicado, donde debería ser más importante aún rodearse de los mejores, es tan fácil para esta gente seguir sobreviviendo,el mensaje transmitido es preocupante. En la reunión donde comentábamos esto, algunos con mucha fé en la humanidad, creía que una persona de ese tipo tendrías sus remordimientos y "no podría dormir tranquilo". Otros pensábamos que, quién es capaz de mantener esos comportamientos durante años, tendrá anestesiada la conciencia y no debe tener ningún problema. Es más, probablemente, despreciará a los que no actúan como él o pensará que todos lo hacen.
Lo difícil es mantener los principios propios en estas circustancias. Saber que dejas de generar negocio para la compañía que te paga (o para la tuya propia) por no hacer ese regalo o dejar ese sobre. Y, más difícil todavía, establecer el límite entre un detalle de Navidad, un par de detalles al año o un detalle cada concurso o cada mes. O si el detalle es una invitación a comer, una corbata, un iPod o un sobrecito.
En frío, todo es fácil de mantener. Pero ¿qué harías si la superviviencia de tu empresa depende de ese contrato? o, como empleado, ¿si el alcanzar los objetivos de venta y no ser despedido depende de esa oferta?.
(Y sólo he hablado de relaciones empresa-empresa. Si hablamos de sindicatos-empresa o comité de dirección-empresa o miembros de ese comité-empresa, entonces la cosa si que no tiene nombre. Al menos, nombre legal.)

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