Hace pocos días, Expansión publicaba en su portada y detallaba en la página 5 ó 6 (página completa) una noticia que generó un revuelo increíble (disculpad que no enlace la noticia, pero sigo teniendo cierta aversión por la publicidad o preferencia por el pseudo-anonimato). Era llamativo compartir portada con el Santander, British Airways o BMW.
Básicamente decía que los propietarios de nuestra compañía estaban buscando un nuevo socio que aportara capital para crecer. Lo mismo que Siemens, Telecom Italia ó Prisa. La diferencia es que no trabajo en ninguno de esos.
El impacto fue curioso. Y digo curioso porque es llamativo ver como reacciona la gente a esta noticia. Lo más llamativo es que quién más parece preocuparse es quién menos tiene que hacerlo. Parece razonable que debe preocuparse mucho más el director financiero (dado que el nuevo dueño querrá saber quién cuida sus dineros) que la auxiliar administrativa que valora y prepara las facturas de las grandes cuentas. O el director de sistemas que las personas de soporte del CAU. Pero la realidad es radicalmente opuesta. O el director de operaciones más que el conductor del camión de la ruta Madrid-Sevilla.
Supongo que a los hechos objetivos como el interés que pueden tener los nuevos accionistas en reemplazar determinado perfil, se suman características y condiciones personales, el llevar 25 años en la empresa (o sólo 25 meses), haber trabajado ya en otros sitios y saber que el mundo no se acaba en esta compañía, tener unos conocimientos y experiencia reutilizables o no, o tener un valor en el mercado que se adapta con mayor o menor realidad a lo que estás cobrando aquí.
También es llamativo como ese día toodo el mundo ha leído Expansión (no hablo del Marca), y como incluso se reparten fotocopias de la noticia. Yo recibí dos llamadas incluso antes de llegar a la oficina.
Hace poco, en un comentario, me pedían que dijera como había gestionado yo otro tema. Me adelanto y cuento lo que hice, que tampoco es mucho. Hablé con la gente de mi departamento y fui sincero. La información publicada era real y nosotros no podíamos hacer nada por influir en ella, así entendía que lo mejor era no darle muchas vueltas y seguir con nuestro trabajo. En los escenarios posibles, el mejor era que entrara dinero en la compañía y pudieramos hacer nuevos y atractivos proyectos y el peor, que entrara alguién con un único objetivo de reducción de costes y dejara un programador para corregir errores y una persona para cuidar los servidores y todos los demás nos fuéramos a la calle. Pero que no creía demasiado verosímil este último y que, en mi opinión, lo que había que hacer era seguir con el "business as usual".
A partir de ahora, no sé lo que pasará. Supongo que habrá negociaciones, due-diligences y vete a saber que más novedades. Pero como no es algo en lo que podamos influir, no sé si tiene mucho sentido preocuparse. Aunque, quizás, no esté de más comprobar que el curriculum está actualizado. Y si alguién tiene unos cuantos millones de euros y quiere invertir en una empresa sin deuda y con cash-flows positivos recurrentes (hechos, no resultados opinables), le pongo en contacto con la persona adecuada.
Por cierto, ¿qué foto describirá esto mejor?

24 nov 2008 | 12:10 PM
Yo creo que es normal que quien más se preocupe sean los de abajo y no los directivos pues en este tipo de operaciones los directivos ya se cuidan mucho de crearse contratos blindados o en caso de despido indemnizaciones más que razonables, es decir no se van con una mano delante y otra detrás como si le ocurre al operario o a la administrativa.
Grandes ejemplos de estos son los directivos de todas las entidades que han quebrado, han sido rescatadas por gobiernos o absorbidas por otras en los últimos tiempos.
24 nov 2008 | 01:43 PM
Hace 2 meses que vivimos esa situación. Hemos sido "integrados" en una gran Consultora TI y comprendo la situación que describes. Los cambios en estos casos siempre ocurren. Primero hacen valoraciones de puestos y esto pone muy nerviosa a ciertas personas que inmediatamente tratan de poner, perdón por la expresión, su culo a salvo.
Creo que la comunicación sincera que diste a tu gente es lo mejor en estos casos. Yo hice algo similar con mi gente, pero aún no he recibido el mismo tipo de comunicación por arriba.
De momento intuimos cambios pero no se terminan de comunicar. Os iré informando.
24 nov 2008 | 06:58 PM
Andres, esperaba ese comentario y estuve a punto de comentar algo en el post. Aquí ningun directivo tenemos ningun tipo de blindaje por contrato (que yo sepa), así que, si toca salir, nos iremos con los x días por año pertinentes. Y hay administrativos que llevan aquí 20 años y posiblemente se irían mejor que los directivos (ninguno llegamos a 5 años).
Eduardo, yo creo que lo que marca siempre la diferencia en un proceso de este tipo es si el comprador es una empresa del sector, en cuyo caso seguro que hay estructuras duplicadas (las famosas sinergias), o si compra un banco/capital riesgo/fondo de inversión que, posiblemente, mientras le des la rentabilidad prevista, no se meta demasiado en la gestión y/o en las personas.
24 nov 2008 | 08:05 PM
El tema es que antes éramos propiedad de un mix de banca y capital riesgo con alta rentabilidad y ahora casi 100% de consultora tecnológica....creo que tocan las famosas sinergias, aunque reconozco que estoy ilusionado ante el cambio.
25 nov 2008 | 08:55 AM
Generalmente el problema es que la información no fluye. Hace unos años cambíe de dentista. Siempre he tenido pánico a los dentistas y así se lo hice saber al nuevo doctor. Desde entonces, antes de hacer nada, aunque sea una simple radiografía, el me explica que es lo que va a hacer, como lo va a hacer, las posibles molestias que voy a sentir, etc. Con esa información estou mucho más tranquilo y pierdo el miedo a lo desconocido, a ¿qué me irá a hacer esta ahora?
27 nov 2008 | 01:23 PM
La foto que mejor describiría ésto sería la bomba de Hiroshima. Una noticia de este estilo, y más cuando te llega "por la prensa", deja a todo el mundo inmovilizado.
Efectivamente, quien peor lo pasa es el que desconoce todo: desconoce lo que está pasando, desconoce posibles consecuencias, nunca ha vivido algo parecido, no ha trabajado en otro sitio... y el miedo es libre.
Y si hay algo que tengo claro es que no importa el grado de transparencia que quieras darle a la comunicación: siempre será insuficiente y habrá quien se siga preocupando o viendo "tres pies al gato" o montándose "historias para no dormir". Al final, cada uno sobrelleva la incertidumbre como puede.
28 nov 2008 | 11:38 AM
"Efectivamente, quien peor lo pasa es el que desconoce todo: desconoce lo que está pasando, desconoce posibles consecuencias, nunca ha vivido algo parecido, no ha trabajado en otro sitio... y el miedo es libre."
Coincido con CA, también se ha de considerar el hecho de la capacidad de comprensión de cada trabajador. Una mayoría de personas, llevo años dando tumbos y hablo a partir de mi experiencia, no tiene otra preocupación que ir al trabajo y hacer de manera lo más rutinariamente posible aquello que se le encomienda, hablar con los compañeros de lugares comunes y el fenómeno de moda y volver a casa para repetir básicamente al día siguiente lo mismo. Cuando algo, da igual qué, los saca de su plácida o incómoda rutina, se les viene el mundo abajo y sale habitualmente lo peor de cada uno, aunque siempre hay sorpresas.
La perspectiva y la flexibilidad, son por desgracia, virtudes escasas.
29 nov 2008 | 06:43 PM
Rafa ¿para qué necesita el dinero la compañía? O es un accionista que quiere vender su participacion (en cuyo caso no entraria dinero a la compañia).
3 dic 2008 | 06:20 PM
Buena observación, CA, "no importa el grado de transparencia que quieras darle a la comunicación: siempre será insuficiente ", sobre todo cuando todos tenemos tendencia a pensar que nos están engañando o, al menos, no contando toda la verdad. Eso es parte de "lo peor de cada uno" (txematools)
Luis, afortunadamente estabamos hablando de crecer. El crecimiento orgánico sirve, y en estos tiempo no creo que podamos quejarnos, ya que seguro que estamos muy por encima del sector. Pero si quieres crecer en escalones y no en rampa, necesitas lanzarte a nuevos negocios o adquisiciones. Y para eso necesitas dinero.