En esta casa no somos demasiado exigentes con los presupuestos y la planificación anual, por lo que es este mes cuando solemos cerrarlos. No creo que sea bueno ni malo, simplemente es así.

Y dando vueltas a "lo que vamos a hacer en TI este año" se me ocurren algunas reflexiones, seguramente equivocadas (espero que no todas) que quizás puedan encajar en otras compañías.

Parece claro que no va a ser un año de grandes inversiones. Podemos decir que las TIC aportarán eficiencia, efectividad, productividad, etc... pero no creo que este año mucha gente se meta en diseñar y montar nuevos cojo-sistemas de soporte a la decisión o de CRM o similares. Al menos, nosotros, no. Esto posiblemente tendrá una consecuencia curiosa. Al bajar el presupuesto dedicado a "nuevos proyectos" y ser la parte de licencias y mantenimientos más rígida, el resultado final será que el porcentaje de "continuidad" sube y el de "innovación" baja (hablo de porcentajes), dando la razón a los que ven el departamento de TIC como un cementerio de dinosaurios que sólo se ocupan de mantener las máquinas funcionando.

Por otro lado, la gente de las unidades de negocio dedicará menos tiempo a pensar en el futuro y más en el presente inmediato. Esto seguramente va contra la innovación y la planificación, pero está más cerca del MundoReal. Eso dejará a las áreas de TIC más libertad para proponer cosas. Como no podremos esperar a que vengan las peticiones (que no vendrán) y tenemos que demostrar que somos útiles (de EREs está el mundo lleno), podemos, de verdad, aportar ideas. Y ahí caben muchas cosas: novedades en internet, aprovechar herramientas o técnicas de web 2.0, mejorar comunicación con clientes, etc. Nosotros conocemos el negocio mucho más que los de negocio conocen lo que permite la tecnología. Y dado que no van a agobiarnos pidiendo nuevos listados para el ERP, podemos enseñarles lo que la tecnología (entendiendo como tal lo "nuevo") puede aportar al negocio. Este es, para mi, el aspecto más atractivo del año que empieza.

Otra cosa más. Las licencias. Quizás este momento permita explorar iniciativas que en otro momento no valdrían. Outlook es una herramienta fantástica. Gmail es un sistema de correo electrónico excelente (y supongo que Google Apps, más), pero no hay una gestión de calendario tan buena como la de Outlook. Si actualizar el Exchange cuesta ¿100-500-1.000.000? euros, ¿puede ser el momento de aceptar cierto esfuerzo para gestionar la agenda por parte del personal para mejorar en ese importe la cuenta de resultados?. Esto es, sin duda, una oportunidad excelente para las alternativas de software libre.

No pretendo en absoluto ser un Gartner o similar que presenta sus "tendencias 2009". Es simplemente una reflexión más pegada a la realidad de las empresas medianas y algunos aspectos a tener en cuenta este año (además, puede servir de ayuda a consultores a la hora de proponer cosas).