Hace unos días me quejaba, tras un reunión informal del comité de dirección, de aquellos que parecen regocijarse con la crisis y no dejan de comentar lo mal que le va a Banif, al notario que ahora no te pone la cita para dentro de un mes o al bar de la esquina. Lo mejor, la respuesta de Miguel para definir a esta gente.
Que la situación es complicada, está claro. Pero que hay empresas y proyectos que siguen haciendo bien las cosas y obtienen resultados o financiación, también. Pero aunque no lo hubiera, puedes comentar lo mal que está algo sin que parezca que disfrutas con ello.
Pues cuando aún no había terminado de quejarme, me llega una llamada que me lanza al mundo real de una bofetada. Uno de nuestros proveedores de TI va a cerrar (llámese cierre, liquidación o concurso). Una empresa que crecía poco a poco haciendo bien una cosa y que, aparentemente, inició el camino al desastre cuando consiguió un megaproyecto con una multinacional. Un "pelotazo" (en el buen sentido) que sospecho que lleva a un cambio de dimensión que resta flexibilidad y lleva al desastre cuando tu cliente principal se cae. Ojo, no pretendo sentar cátedra ni tengo base para dar una argumentación 100% fiable, es una opinión desde fuera que puede estar totalmente equivocada.
De hecho, hace unos cuantos meses se produjeron grandes cambios que debían ayudar a los nuevos inversores a mejorar el resultado, cambiando gran parte de la cúpula. No ha pasado un año y la empresa se ve abocada al cierre :-(
Trabajar con ellos fue una de mis primeras decisiones como director de SI en esta casa, y pese a lo complicado de convencer en 2003 a los conductores de camiones de utilizar un portal wap (y, como no, a los problemas técnicos de cualquier arranque) aquello termino convirtiéndose en una herramienta fundamental para nuestro negocio. Y nosotros en, creo, uno de sus "casos de éxito". De hecho, recuerdo haber participado con ellos en alguna presentación del producto dentro de las herramientas de movilidad (el link ya no funciona) recomendadas por Vodafone.
Desde entonces, he conocido a mucha gente de esa casa, directores generales, directoras comerciales, comerciales, gente de soporte, técnicos, responsables de marketing...Bastante gente, que ha pasado por allí y con la que, en general, ha sido agradable trabajar. Con algunos, incluso, se han abierto curiosas vías de comunicación que aún mantenemos.
Espero que los buenos profesionales que allí quedaban o han pasado, encuentren pronto nuevas oportunidades para seguir trabajando.
NOTA: Mientras revisaba el borrador, nuestro comercial me escribe para comentar que deja la compañía. Los mejores deseos también para él.
(Podría poner nombres, pero desconozco lo público de la información y no quiero perjudicar a nadie).

23 feb 2009 | 06:25 PM
Más allá de la crisis están las personas. En mi caso tengo el placer de conocer y trabajar con bastantes Directores de sistemas de empresas privadas; muchos de ellos son excelentes profesionales y al cabo de los años y los proyectos con algunos haces amistad.
En estos momentos muchas de sus empresas no pasan por su mejor momento y ven la crisis de una manera muy real.
Me gusta la respuesta de Miguel y espero que los trabajadores de la empresa de TI encuentren pronto nuevos proyectos. Al fin y al cabo el día de mañana me podría tocar a mi.
23 feb 2009 | 07:30 PM
Yo reconozco que soy muy critico con mi empresa con el fin de mejorar. Cuando hay algo que veo que se hace mal, no me limito a criticar y propongo una solución. Casi siempre se me ha tildado de negativo, pese a proponer soluciones para los problemas. Es cierto que si la empresa fuera mia, haría muchas cosas de forma distinta, pero desde un punto de dirección media, me limito a proponer mejoras y arreglar las cosas poco a poco.
Cuando alguien me acusa de criticar demasiado le cuento la fábula de la cantera de piedra: un filosofo en el renacimiento se fue a una cantera de piedra y le preguntó a tres trabajadores lo que hacían. El primer cantero le dijo que su trabajo era detestable porque trabajaba mucho por muy poco dinero. El segundo trabajador le dijo que la cantera era un trabajo para mantener a su familia. El tercer trabajador le contestó que estaba construyendo una catedral. El problema está en distinguir los canteros de los constructores de catedrales.
Sin embargo en el 2007, casi todos los días tenía la sensación de que el mundo estaba loco, empezando por el precio de las casas y acabando con los proyectos empresariales disparatados que veía. A veces dudaba si yo no era loco por estar en un mundo donde casi nada tenía sentido económico y en ese momento la burbuja explotó. Una crisis no es mas que una caída a la dura realidad.
A la única conclusión que he llegado es que cuando el dinero no es tuyo (por que es del banco o de accionistas a los que no conoces) al final solo se hacen estupideces. Se ha perdido la base del empresario que arriesgaba mayoritariamente su dinero. Los pocos empresarios que lo hacían a la antigua usanza, sin apalancarse demasiado, también son victimas y están sufriendo lo peor. Es este empresario que sufre el parón de circulante el que me da pena, no el empresario que busca el pelotazo apalancado al máximo con bancos que regalan el dinero.
24 feb 2009 | 08:14 PM
Sólo espero que no os perjudique a vosotros.
La lección para mí ha sido de libro: es muy diferente ser inversor en algo y decir en los bares los viernes por la noche que los que lo gestionan son unos inútiles y que si te pusieras tú al frente eso era una máquina de hacer dinero y quitar a los gestores y ponerte tú. De repente te encuentras con todos los obstáculos para el despegue que tú, como inversor, no querías que te contaran porque te sonaba a milongas.
Lo del megaproyecto de la multinacional no creo que fuera así, precisamente porque la anterior dirección era super austera y no se quiso volver loca, algo que acabó enfrentandola con los inversores nuevos, que proponían cosas como contratar a 30 comerciales más. Seguramente no era una dirección adecuada para la cultura del pelotazo, y al final el pelotazo ha sido en la cabeza. De todos.
25 feb 2009 | 10:53 AM
Rafa, la verdad es que me has dejado a cuadros con la noticia. No sabía nada de ellos desde hace tiempo, pero me entristece mucho. En su momento compartí momentos interesantes y prometedores con ellos, y es una pena que las cosas acaben así.
No estoy tan de acuerdo con el titular, que vincula en parte este cierre con la crisis. soy de la opinión que en el mayor de los casos, y en el sector de la tecnología es así más que en ningún otro, la crisis está sirviendo como coartada o excusa de la mala gestión de algunos directores. En épocas de bonanza la mala gestión se escuda en los resultados buenos, pero cuando toca poner la carne en el asador, salen las vergüenzas a relucir.
Con Miguel estoy parcialmente de acuerdo (por cierto no conocía la fábula de la cantera, que me parece genial), aunque como empresario he de decir que llega un momento (sobre todo cuando tu patrimonio es exiguo, como el mío) que tienes que poner encima de la mesa financiación de terceros. La cuestión está en 1) qué condiciones te han puesto para esa financiación; 2) cómo asume el empresario esa deuda. Para muchos, como es cash en el bolsillo, se dedican a gastar. Sin un plan de negocio serio, realista.
Y es que lo que muchas veces falta es una gestión profesional, una idea clara respecto a cómo hacer las cosas, y sobre todo tener claro lo que NO se debe hacer. Porque si no llega una crisis y te pilla en calzoncillos.
26 feb 2009 | 10:21 AM
Luis, como decía, mi visión es desde fuera y puedo estar equivocado. He visto otros casos en que una empresa crece mucho para dar servicio a un solo cliente/servicio y cuando este falla, se viene toda la empresa abajo. Pensaba que podía ser el caso, aunque me fío mucho más de tu opinión.
Angel, no pretendía enlazar este caso con la crisis en cuanto a causa/efecto. Pero es verdad que algunos no terminamos de ver la realidad porque seguimos cobrando nuestra nómina, aunque veamos que bajan ligeramente los resultados de la compañía. Por eso, ver que empresas que conocer "de primera mano" tienen esos problemas, te das cuenta de la realidad de la crisis. Como dice Eduardo, te hace ver más cerca eso de que "me puede pasar a mi", mucho más que cuando quiebra Lehman Bro o Martinsa.
Lo que es indudable es que la bajada de la marea hace que aparezcan los obstáculos y se note más la existencia de los malos gestores que menciona Angel.
Y, como dice Miguel, el tema del apalancamiento excesivo basado en previsiones irreales o en mantener evoluciones imposibles de precios de activos, es contrario al del empresario que arriega su dinero por una idea. No creo, Angel, que se refiera a casos como los que tú tienes en mente y si a los Fernando Martín, Del Rivero y compañía.
26 feb 2009 | 10:32 AM
¡¡¡Toma comentario de spam metido a capón en un blog serio!!! Mery, la publicidad no autorizada y molesta con fines dudosos (o sea, el spam) no es bien recibida en los blogs. Es más, el sitio que publicitas puede ser de dudosa fiabilidad, quizá un lugar con propósitos hackerianos??? En cualquier caso, si este fuera mi blog, borraría el comentario de Mery directamente y sin pasar por la casilla de salida por el potencial peligro que puede suponer para los lectores del blog pinchar en ese enlace cuyo contenido desconocemos. De hecho si se hace una búsqueda en Google del site anunciado, comprobamos que se han dedicado a "espamear" a todo blog viviente con el mismo mensaje insidioso y poco original.
26 feb 2009 | 11:19 AM
Anónimo, gracias por el aviso. No lo había visto y ya lo he borrado. Disculpad las molestias que haya podido causar.
27 mar 2009 | 01:36 PM
Siendo PyME, trabajar para una gran empresa en tiempos de crisis es muy arriesgado, porque siempre hacen lo mismo: cuando les va mal sanean sus cuentas estrujando a los proveedores.
Con el caramelo de un gran contrato, hacen que el proveedor arriesgue y se cargue de una estructura de costes: inversiones, salarios, etc.
Durante un tiempo, las cosas van viento en popa, y la PyME, a la vista de los pingües beneficios trimestrales, se va endeudando cada vez más para poder financiar el crecimiento.
Pero cuando llegan las vacas flacas, el cliente pasa los pagos de 90 a 180 días y recorta de un plumazo un 20% todas las tarifas que estuviese pagando.
3 abr 2009 | 06:34 PM
En efecto, Sergio, la deuda se convierte en el principal problema en los tiempos de "vacas flacas". Cuando necesitas dedicar la primera parte de tus beneficios a pagar ese capital o sus intereses, es difícil soportar una mala temporada.
Si no tienes esa deuda, aunque tus beneficios bajen mucho, siempre podrás seguir sobreviviendo para esperar tiempos mejores.
Valga este comentario como agradecimiento a nuestro director financiero y general por haber seguido esa política de no deuda, incluso en los tiempos en que parecía rentable endeudarse "un poco más" para lanzarse a nuevas oportunidades.