La escalabilidad es uno de esos valores supuestamente absolutos en el desarrollo de sistemas de información.

Pero hace poco compartí una experiencia con un ex-compañero que me hizo plantearme que hay que tratar ese "valor absoluto" con mucha precaución.

Problema de negocio: personas fuera de instalaciones propias, con acceso limitado a equipos o redes del lugar donde se encuentran. Trabajo nocturno. Su trabajo es supervisar trabajadores "manuales": limpiadores, ensobradores, encartadores, manipuladores varios. Tienen que preparar un parte de personas, horas y tareas y hacerlo llegar a una central, para que esté disponible la mañana siguiente. La disponibilidad on-line aporta cero valor al negocio

Solución "tecnológicamente avanzada": portátil con conexión 3G/HSDPA, aplicación web o cliente ligero y disponibilidad inmediata de datos en la central.

Solución "intermedia": rellenar un formulario preimpreso "a mano", marcando casillas, y enviarlo por fax. Un sistema OCR reconoce el formulario y vuelca los datos al sistema central.

Cualquiera de las dos soluciones es técnicamente buena. La primera es más espectacular y aprovecha mejor la tecnología disponible actualmente.

Pero surge el tema de la escalabilidad. Nosotros hemos implantado el primer sistema. Apenas tenemos entre 3 y 5 ubicaciones operativas donde realizamos este tipo de servicio. El coste de 5 portátiles con sus módem 3G es razonable, comparado con el ahorro conseguido si hay que hacer que esas personas vuelvan a la oficina tras su jornada de trabajo e introduzcan los datos en un PC.

Mi compañero preparaba el proyecto para una empresa con cientos (puede que miles) instalaciones de este tipo. La adquisición de ese número de  PCs era implanteable. Y el coste de gestión de esos equipos sería brutal. Su solución es menos "tecnológica" pero más eficiente. En este caso la escalabilidad tecnológica está asegurada por las dos soluciones, pero no la financiera.

Y otra moraleja más curiosa aún. En este caso la empresa pequeña puede utilizar una tecnología mejor pero más barata que la grande. Algo en qué deberían hacer reflexionar a muchos de esos gestores de PYMEs que piensan que las TIC son sólo para las empresas del IBEX35.