En primer lugar, aclarar que aunque el término se refiere, en origen, a los consultores de la antigua Arthur Andersen, luego Andersen Consulting (desaparecida incluso de Google), es casi utilizable para cualquiera de las Big Four (antes, Five). Seguimos...
Cuando en 2003 empecé el MBA, una de mis compañeras de grupo me soltó, a los dos o tres días de conocernos "Es que tú eres normal, no pareces un arturo".
Mucho antes de eso, en muchos clientes había oido de forma más o menos directas o, simplemente, al pasar junto a la máquina de café, comentarios, generalmente despectivos, sobre "los arturos". En algunos casos, se utilizaba también en el mismo sentido términos más generales como "los consultores" o, en entornos menos considerados (por ejemplo, almacenes logísticos), "los encorbatados estos".
Siempre me ha parecido una generalización bastante injusta (como todas). Pero tras unos cuantos años fuera del entorno, a veces te descubres pensando lo mismo que pensaban los que te veían entonces.
Hace unos días vino un consultor de una de estas grandes a una entrevista de trabajo. Le entrevistaban dos personas que, casualmente, habáin trabajado en empresas de ese tipo. Precisamente por eso, no podían dejar de reirse al comentar la entrevista y los términos que utilizaba "el arturo": "quiero pasar a cliente final", "¿cúal es la denominación exacta del puesto?", "¿a quién debo "reportar"?", "¿cuales son las funciones y necesidades del puesto?", "¿cúal será la estructura de mi equipo?"...Todo con mucho sentido para una descripción del puesto o un proyecto de reingeniería de procesos.
Pero la vida real, en la mayor parte de las empresas (dejaremos fuera a las del IBEX-35 y alguna más), es más complicada. Menos estructurada y más flexible. Y el responsable de Asesoría Jurídica tiene que echar una mano a algún consejero con sus escrituras, o el de logística tiene que organizar la mudanza del CEO de un cliente, o el responsable de TIC tiene que mandar a un agente de CAU a casa de un consejero para ver porque "no va la wifi". Y, además de esas anécdotas, te tienes que preocupar de que las cosas salgan adelante. Aunque esa decisión no sea de tu departamento o la solución a un punto abierto dependa de otros. Tienes que ocuparte de llenar los vacíos que quedan en los procesos para completarlos, porque aunque no figure en la descripción del puesto, hay que hacerlo. Y no importa nada el quién.
Lo que me resulta llamativo es lo lejos del MundoReal que se puede llegar a estar. Yo tuve la suerte de trabajar en proyectos con todo tipo de personal de los clientes, con directores generales y con mozos de almacén. Y es algo que agradecí mucho. Cuando estás tres noches seguidas con los mozos y responsables de un almacén, la percepción de la logística y de los sistemas que se necesitan tiene poco que ver con la que te cuenta el Director de Aprovisionamiento en la sala de reuniones de la planta noble. Y si solo has estado en esas reuniones, terminas convirtiéndote en ese estereotipo, casi caricatura, por el que a veces nos identificaban. Y realmente es injusto para los muchos consultores que han (hemos) estado en proyectos trabajando junto a operadores de CAU, mozos de almacén, cajeros de sucursal bancaria, comerciales de telefonía, etc...y es que no todos eramos "arturitos pata-negra de despacho de consejero delegado".
Como conclusión, esa caricatura está asociada a la rigidez, al seguimiento estricto del modelo. Y creo que hoy, incluso con independencia del tamaño de la compañía, se necesita flexibilidad, capacidad de adaptación (que es algo que puedes y debes aprender en consultoría). Y si no eres capaz de hacerlo y de transmitir esa imagen, tienes un problema.
PD: Y he sido algo indulgente al no comentar nada sobre el corte de pelo estándar, el traje y la camisa estándar, la corbata estándar y la llegada y salida en taxi hasta la puerta.

8 jul 2009 | 06:11 PM
Mmmm... creo que discrepo. No creo que la rigidez o el seguimiento de procesos fueran las señas de la identidad del llamado "arturo". Creo que, cuando alguien usaba ese término desde fuera, lo hacía para denominar a los "gilipollitas" (esto lo diría mi madre) que se daban muchos aires de superioridad y miraban por encima del hombro a prácticamente cualquiera de sus interlocutores, lamían el culo del CEO (o quienquiera que fuese el que pagaba la factura) y trataban con condescendencia a cualquier otro en el desarrollo del proyecto ("no me hagáis perder el tiempo, que soy el experto").
Tengamos en cuenta que nuestra misión habitualmente era "tocar los cojones" (bien por la vía de la auditoría, bien por la vía de la consultoría), y que además culturalmente se cultivaba el dar una imagen de "glamour" (en el vestir, en la política de gastos, etc.) que normalmente estaba fuera de lugar en muchos clientes... pues normal que nos colgasen la etiqueta.
Y sí, las generalizaciones son injustas; pero no nacen de la nada, y estoy convencido de que tú, como yo, tenemos en mente a más de uno y a más de 10 a los que el despectivo "arturitos" les encajaba como anillo al dedo.
PD.- Apuesto a que te encantará este proyecto de libro: http://www.pacolopez.biz/arthur-andersen-las-claves-de-la-excelen...
8 jul 2009 | 06:24 PM
Pues yo tengo el mismo concepto que Rafa sobre que "arturito" era la forma de apelar al hecho de que los consultores de las "big 5" parecían (parecíamos) "clonados" - por la metodología y por el uniforme - si bien es cierto que, como dice Raúl, esa uniformidad y esa obsesión en aplicar la metodología podría ser percibida como arrogancia (cuando realmente era la parte troncal de un modelo de negocio que consiste en industrializar el servicio de consultoría).
Tampoco ayudaba a mejorar la imagen el que ciertamente éramos vistos como privilegiados por los sueldos (por encima de la media), viajecitos a Chicago, reuniones de empresa a todo trapo, etc.
EL blog de Paco López no lo conocía (gracias Raúl) y parece interesante. Paco es uno de los históricos de AA y uno de los protagonistas de la separación entre AA y AC. Ciertamente es una voz autorizada aunque no conoce de primera mano a Andersen Consulting, que por todas las referencias que tengo se pareció poco a AA una vez independizada de esta.
Por cierto Rafa, gracias por la cita.
8 jul 2009 | 07:35 PM
Buenas tardes.
Yo he utilizado este término muchas veces. No he trabajado en AC, y es probable que a veces lo haya utilizado con un cierto toque de "envidia" (sobre todo por el tema salarial).
Lo cierto es que bajo el término existe una forma de trabajar y un cliché de profesional. El problema es que dentro de consultoría el profesional estándar habla "lenguaje consultoril estándar" (igual que un informático utiliza "lenguaje informático estándar") y lo emplea con los clientes. Clientes que por otro lado no entienden nada de este L.C.E.
El empleo de este lenguaje es una barrera con el cliente y le aleja del profesional. Pasa lo mismo si un electricista o un mecánico intenta explicar que te pasa, al final te dicen que es un cable que hace un corto o que hay que cambiar las pastillas y te quedas más contento.
Habría que dar muchos cursos en la carrera de consultor:
- Como hablar con el cliente para que te entienda
- Como preguntarle para saber qué quiere realmente
- Como hacer los sistemas para que sean útiles y no que simplemente hagan cosas complejas que ha nadie interese.
- O como hacer que los sistemas sean fáciles de utilizar.
En resumen, meterse en la piel del "cliente final" y así "Los Arturos" tendrían otra connotación.
9 jul 2009 | 06:03 AM
Para mí se resume en falta de empatía (RAE: Identificación mental y afectiva de un sujeto con el estado de ánimo de otro). Trajes, sueldos, metodologías,... todo eso desaparece del imaginario popular si lo comparamos con entender cómo trabaja un peón de almacén y ponerte en su pellejo. Por eso Rafa, por tu empatía, recibías comentarios tan alagadores como "tu no pareces un arturo".
Y empatía no solo con los clientes, en su distintos niveles jerárquicos, sino también entre ellos. Hace pocos días me llamaba un consultor de una de estas little "big four" que conocí en un proyecto y me decía literalmente: "ya no aguanto más que sigan insultándome y faltándome al respeto cada día, que me obliguen a horarios interminables o a trabajar los fines de semana por que lo dice el socio". ¿Para cuándo pasar de la época feudal a la época Goleman? Y esta época de vacas flacas no está ayudando al cambio...
9 jul 2009 | 11:06 AM
Cuando yo entré en Andersen Consulting, además de "arturitos" se manejaba el término "clowns" para referirnos. Yo entiendo perfectamente esa etiqueta. En una primera aproximación todos íbamos vestidos casi de uniforme, empleábamos términos similares, metodología común. Cuando el cliente te iba conociendo a nivel más personal (desde el mozo de almacén al director financiero), ya se comenzaban a diferenciar los arturitos-que-no-parecen-arturitos de los arturitos-pata-negra, o sea, los gilipollas engreídos engominados desbordantes de vanidad que pretendían codearse con el presidente y el consejo de administración por el triste hecho de llevar 2 años trabajando 14 horas diarias como arturito. Con estos individuos se justificaba aún más que se empleara la denominación "arturito" con tono despectivo y peyorativo. Payasos vendehumos incapaces de sacar adelante un proyecto por sí solos, trepas rastreros aduladores de socios ("brown-noses" de pata negra), displicentes petulantes que sólo hablaban de golf y de su barquito en Sancti Petri. A muchos de estos arturitos-pata-negra la vida los ha puesto en su sitio, me consta, y no pasan de ser ejecutivillos mal pagados con ínfulas de presidentes-de-coca-cola. A otros no, me consta, y siguen ensuciando el mundo ejecutivo y empresarial con su patético comportamiento.
Afortunadamente la proporción entre unos y otros era, en mi percepción, bastante equilibrada.
¡¡¡Ufff!!!, me he levantado con mala leche o algo porque me ha salido un poco borde el comentario. Me lo haré mirar.
9 jul 2009 | 11:16 AM
Fe de erratas : me traicionó el subconsciente y puse "clowns" cuando quería decir "clones" (pronúnciese en inglés), aunque quizá los dos términos valgan. De esa forma indicaban que éramos todos iguales.
9 jul 2009 | 01:36 PM
"gilipollitas", como dice la madre de Raúl, "arrogancia" según Luis, la barrera del lenguaje que menciona Benito o "falta de empatía"como dice otro...creo que es lo mismo (lo de "gilipollas engreídos engominados desbordantes de vanidad" de yuki es un poco excesivo). Y, efectivamente, conocía más de uno (y una) y de diez que encajaban perfectamente en ese modo de colocar barreras para estar aljado (y por encima) del cliente.
Por eso creo que la clave para no ser encasillado es la flexibilidad. Sabes cómo debes hablar con cada interlocutor, sea un compañero, un socio, el CEO que paga las facturas o el reponedor del supermercado. Y esa profesión te suele dar la oportunidad de relacionarte a todos esos niveles, y eso es muy enriquecedor. Convertirte o no en un "arturito" depende de saber adaptarte en cada momento y a cada persona.
11 ago 2009 | 04:11 AM
hey habla de los esteriotipos solamente no hables de otras cosas no hables de tu vida en el comienzo ok
14 ago 2009 | 01:41 PM
Me acordaré siempre de un comentario que hizo un consultor junior "Arturito" deloitiano, a otro consultor senior que se iba para pasar a mejor vida:
- Dame tu telefono que si un dia te necesito te llamare, en plan, yo soy el puto amo.
No es solo el hecho, sino como se dijo. El tio era un puto mierda y le decia a mi amigo/compañero que casi le haria un favor en coger su telefono.
Eso si, en esa misma empresa conoci a gente muy buena y profesional, y todos se largaron en menos de un año, muchas veces contratado por el cliente directamente. Los lame-culos siguen y seguiran alli.
14 ago 2009 | 02:05 PM
Yo creo que había (y hay) muchos buenos profesionales allí. De hecho, creo que el nivel medio es superior al de la mayoría de las empresas. Si a un buen profesional le das soporte con metodología, buenos compañeros, etc...el resultado profesional es, casi seguro, bueno.
Pero eso no lo es todo, y el aspecto personal puede ir separado.
Si a una persona no muy inteligente la haces creerse más listo que cualquiera por el mero hecho de estar en una organización, casi seguro que obtendrás un payasete, más o menos patético. Y esa organización puede ser una consultora, un fabricante de SW o, incluso, un partido político.
14 sep 2009 | 11:02 PM
Yo, de un tiempo a esta parte, cuando veo a alguien con traje y corbata en medio del calor que hace en Madrid estos meses, ya no puedo evitar llegar a la conclusión de que es necesariamente un pringado. Nadie de los círculos más elitistas de la tecnología en Silicon Valley usa ya traje a estas alturas.
Sobre la uniformidad de pensamiento, yo creo que ese es precisamente el producto estrella de las consultoras artúricas: la capacidad de coger a un consultor normal y corriente y dotarle de los elementos y el lenguaje necesarios para que un cliente pague por él una cantidad en miles de euros diarios.
19 sep 2009 | 12:57 AM
Yo no puedo ser tan negativo, Sergio. Ni por llevar un traje eres un pringado, ni por ir con chanclas a trabajar eres "cool". Y puede que en Silicon Valley no se use traje, pero en otros muchos sitios, si. Y no creo que descalifique a nadie.
19 sep 2009 | 01:45 AM
Los de las chanclas son ciertamente peores.
Muchos de los que visten "informalmente" lo hacen más simplemente por descuido que por serl cool.
Yo creo que quitar los trajes es simplemente algo de sentido práctico.
El traje de caballero clásico es una prenda diseñada para estar de pie, mientras que en una oficina se está la mayor parte del tiempo sentado.