Un par de conversaciones en twitter de esta semana:

@fegido: Tanto buen rollo, predisposición y flexibilidad y al final parecemos gilipollas
@anotado: @fegido Lo suscribo. A los bordes inflexibles les va mucho mejor.

@rgil: Acabo de echar una bronca a un proveedor como nunca había hecho. He dudado de sus conocimientos, su capacidad y su producto. Tal cual.

@rgil: @anotado Lo peor es que ahora funcionarán las cosas. Si es la única forma de tener resultados, es triste.
@anotado: @rgil Ya lo hablábamos el otro día con @fegido. El soft power no funciona.

Y una en el despacho del Dir. Gral.
Yo: "Nombramos a un responsable por cada área y que se ocupe de centralizarlo".
Él: "No, tú tienes que perseguir a la gente para que haga esas tareas que les mandas".
Yo: "Pero habrá que confiar en cada uno haga sus tareas. No puede haber un policía de todos."
Él: "Pero eso no funciona."

No sé si tiene que ver con que mi primera experiencia laboral "seria" fue en una empresa donde la gran mayoría de la gente eran muy buenos profesionales en los que podias confiar y esperar a los resultados. Quizás eso es la excepción. Y lo normal sea pedir las cosas de malos modos para despertar o atemorizar a la gente. O amenzar con no pagar al proveedor para que cumpla los requerimientos. O retrasar el pago hasta que se completen las entregas. Pero no me acostumbro. Y es más, no quiero acostumbrarme.

Últimamente veo todas estas actitudes "represivas" que hasta hace poco me parecían impresentables. Pero cuando te demuestran que dan resultado te hacen dudas de tus métodos supuestamente civilizados.

Y para esto no me vale que la gente no la motivan adecuadamente o que tiene contrato temporal o que gana poco. Si hoy trabajas en un sitio y hoy te pagan por hacer tus tareas, hazlas. Y esto vale si haces encuestas de marketing sobre tabaco, vendes muebles de jardín en Pryca (si, es viejuno), ayudas como conserje (que no consejero)-delegado de campo en un club de baloncesto, eres consultor o eres directivo. Y si tienen que gritarte o amenazarte para que actues, es que no haces bien las cosas (distinto es al caso en que alguien pide todo y siempre gritando). Es una cuestión de actitud. Seguramente no sólo en el trabajo.

Como dice Alberto, "atienden antes en la barra al que grita más". Si funcionamos así como país, necesitaremos siempre muchos niveles de supervisión: capataces y jefecillos, nos tendremos que olvidar de estructuras planas en las empresas y la productividad será la de ladrillos puestos por hora de trabajo, que a su vez dependerán de las voces del capataz.

La foto es de Brymo, en flickr.