No niego que hoy no tengo un día muy positivo y eso puede influir en el tono general del post. Intentaré que no se note demasiado.

Me llamó la atención un tuit de @rahego "¿Y lo de presumir de influencia en la sociedad? ¿Estamos TONTOS o qué?". Pero no sabía bien a qué se refería, aunque lo sospechaba. Hoy @jesus_madrid publicaba el link al video de Antena 3 TV donde se daba la noticia del Eats&Twitts.

Y, efectivamente, Raúl tenía razón. Pensar que 120 personas que usamos una aplicación informática junto a otros 700.000 en España, por el mero hecho de hacerlo somos "una minoría influyente" me parece bastante pretencioso por nuestra parte. Hay que ser realista. Influyente es Belén Esteban o Ana Rosa Quintana, incluso el próximo descerebrado que gane Gran Hermano (y ya sé que es triste). No los usuarios de twitter. Ni siquiera @edans o @earcos lo son fuera de un círculo del 0,5% de la sociedad. Ni siquiera creo que lo sea @andresiniesta8, y en todo caso sería no por lo que hace en twitter, sino por lo que hace en algo tan poco tecnológico como el fútbol.

Tenemos una cierta tendencia a magnificar lo que hacemos y lo que vivimos los que nos consideramos "metidos en el dos-punto-cerismo". Es verdad que estamos utilizando herramientas y tecnologías más avanzadas que la mayoría de la sociedad. Pero muchas de ellas morirán sin ser conocidas por esa mayoría. Y el mundo real, aunque nos pese, es esa mayoría de gente que ve la televisión, lee un gratuito en papel, imprime sus fotos de las vacaciones para enseñarlas a la familia y usa el móvil para algo tan primitivo como hablar por teléfono. Y además, si tiene ordenador, usa Windows ;-).

Y si a estas alturas ya nos estamos mirando el ombligo pensando lo buenos, avanzados e influyentes que somos, dificílmente conseguiremos que esas tecnologías impregnen realmente a la sociedad y se conviertan en herramientas masivas que mejoren nuestra forma de trabajar y relacionarnos, como hizo el teléfono móvil o está haciendo internet. Remarco el "está haciendo" porque creo que es en estos últimos años cuando se está extendiendo realmente su uso, aunque a nosotros nos parezca algo de hace 10-15 años.

Estoy convencido de que creemos en la tecnología como palanca (más que como motor) de los cambios: en la forma de trabajar, de comunicarnos, de compartir información,... de hacer un mundo mejor. Pero no nos engañemos. Somos cuatro gatos. Y de capacidad de influencia, la justita.

Una última nota, conozco a Antonio Domingo en persona y me parece un tipo admirable. Capacidad, organización, entusiasmo, alguién con quién debe ser excelente trabajar, aunque seguro que es difícil mantener su ritmo. Nada de este post tiene la más mínima crítica hacía su persona. De hecho, me incluyo en el grupo, aunque no estuve en esa reunión (si en otras anteriores).

(Al terminar, me doy cuenta de que este post ya lo escribió mucho mejor hace muchos años, BDSV).