(Este post es un poco viejuno y había quedado como borrador. Pero quiero retomar esto y retocar algo es más fácil que empezar de cero. Poco a poco).

Hoy he tenido una experiencia que hacía mucho que daba por desaparecida del mundo consultoril, tras ser la práctica habitual hace 10-15 años (yo la viví desde el otro lado).

Me refiero al consultor "sabelotodo" que intenta vender una solución integral, sofisticada y definitiva para un problema que no tienes. En este caso particular, buscábamos soporte a un pequeño piloto de reporting y agregación de información entre sistemas y nos quería vender la cojo-aplicación de Business Intelligence, con Data Mining y lote completo de Informes dinámicos, broadcasting, forecasting. En términos "de gerente", yo necesitaba una persona a tiempo parcial un mes (incluso algo menos) para dar soporte sobre un producto opensource y él me quería colocar dos personas dos meses (más el overhead) y un producto de primera línea mundial (y licencias en k$).

Es cierto que hay que ser ambicioso cuando lanzas un proyecto y que tienes que intentar mirar un poco más allá de tus necesidades actuales. Pero no creo que Raúl haya contratado un almacén robotizado de 20.000 metros cuadrados y trilaterales filoguiadas para gestionar el stock de Triopic. Sería fantástico para él, pero hoy por hoy creo que no lo necesita (ójala dentro de poco si, y que nos lo subcontrate a nosotros).

Recuerdo que está actitud de vender el lote completo era habitual hace 15 años. Llegabas a un cliente y le colocabas lotes completos de productos en los que sólo llegaba a utilizar el 25% de la funcionalidad. No digo que engañaras al cliente, pero si es cierto que le proporcionabas un cañón para matar moscas. Quizás, te justificabas, un día tuviera que luchar contra Stukas.

En la mayoría de los casos, tu comprador era un experto en el negocio con un desconocimiento importante de la tecnología. Además, los productos eran más difícilmente modulables y la implantación completa, mucho más cómoda que la parcial. Para completar la jugada, el número de opciones era muy limitada.

Pero ahora creo que eso es más complicado. Los productos son, casi todos, más modulares. Además, existen más alternativas (basadas en productos open o en cloud). Y, sobre todo, cualquier persona (vale, casi cualquier) que está en un negocio tiene una base tecnológica, aunque sea sólo basada en la experiencia, que hace complicado "colar" algo injustificable.

Por eso me ha sorprendido tanto este regreso al pasado. No sé si el tipo nos ha considerado muy jóvenes e inexpertos (está mal decirlo, pero no aparento los años que tengo ;-) ) y ha querido apabullarnos. O está loco por vender y ha buscado el lote completo a la primera. Pero desde luego, ha conseguido desacreditarse por completo.

Hasta aquí, lo escrito antes de Navidad. Hoy me envía un correo que me confirma que no entendió nada, proponiéndome montar el proyecto en una factoría de Sudamérica. El coste de montar un equipo para empezar algo así es imposible que se justifique para lo que yo necesitaba, aunque si para lo que él quiere vender.