Una historia de automóviles. O no.

Un señor entra a un concesionario oficial de una marca de automóviles, por ejemplo, ELCARO.

Comprador: Hola, buenas tardes, necesito un coche de cuatro plazas para ir a trabajar. 
Concesionario oficial ELCARO: Muy bien, le ofrezco el modelo ABC, con motor de 1.800 cm3. 
Comprador: Perfecto, el precio me encaja. Me lo llevo. Pero yo no tengo experiencia con su marca de coches, así que necesito que me lo prepare para que yo solo lo tenga que arrancar y utilizar a diario.
Concesionario oficial ELCARO: Ningún problema. Una de las ventajas de esta versión es que usted no tiene ni que abrir el capó, ni mirar el motor, ni nada. Tampoco tiene ninguna identificación exterior para identificar el modelo.
Comprador: Muy bien, es justo lo que necesito. ¿La factura?
Concesionario oficial ELCARO: No se la entrego yo. Se la entrega directamente la marca. Aquí la tiene.

Pasan tres o cuatro años, en los que el comprador visita anualmente el concesionario oficial para las revisiones y el mantenimiento, incluso sabiendo que lo puede conseguir más barato en otros talleres. Cada año paga y obtiene la factura de la marca, ELCARO.

Un día le llaman de la marca para preguntarle por su coche. El comprador recibe al representante de la marca con su mejor predisposición. Al fin y al cabo, compró su coche en un concesionario oficial, paga las cuotas cada mes e incluso el soporte y mantenimiento anualmente.

El representante de la marca abre el coche, entra, lo revisa...Incluso abre el motor.

Y dice: Vaya. Usted tiene un motor de 2.500 cm3. Y lo que pagó fue el de 1.800.
Comprador: ¿?? ¿Y?
Repr. de la marca ELCARO: Va a tener que pagar usted la diferencia por todos los kilómetros que ha hecho este año y pagar un coche nuevo.
Comprador: ¿Cómo? Su socio, bajo su marca, me vende un coche que les pago religiosamente a ustedes. No tengo formación ni opción para ver el motor. Y su socio me entrega uno diferente del que compré de forma que yo no lo puedo saber y ahora usted me pide un dinero muy superior al precio inicial del coche.
Repr. de la marca ELCARO: Si. USted es el dueño del coche y, por tanto, responsable de tener lo que no le corresponde. Los concesionarios son entidades independientes. Y no todas son fiables.

Ahora cambiamos concesionario por partner, representante de la marca por bufete comisionista y ventajista de abogados y damos la vuelta a la marca de automóviles, ELCARO, para convertirla en una empresa de BBDD...y tenemos a Oracle con Garmendía Abogados.

La duda, inevitable, es si el concesionario y la marca no estarán de acuerdo en actuar de esta forma. Es decir, ¿es más creíble pensar que Oracle no sepa que sus partners instalan versiones no autorizadas o que Oracle insta a sus partners a actuar de esta forma para luego cobrar unas cantidades adicionales que, de conocerse inicialmente, les eliminaría del proyecto?

Mi opinión es clara. Si el interés fuera realmente velar por sus licencias, este proceso se haría tras la instalación, o en la primera renovación de licencia. Si se dejan pasar varios años, parece claro que no interesa tanto verificar las condiciones de contratación, como obtener dinero de ellas. Si además la instalación es de tipo "caja negra", tienes al estafado, quiero decir, al cliente, perfectamente pillado.

En estas condiciones, me parece absolutamente razonable que una pyme prefiera descargarse el software del emule que comprarlo a un distribuidor oficial. De hecho, creo que no tiene otra opción. Si no tiene abogados capaces de entender las condiciones legales (casi siempre, en inglés) de las licencias y técnicos para instalar y verificar que la instalación es correcta, no puede saber si el partner o la compañía de software le están engañando.

Este post no pretende ser una apología del software ilegal. No creo en ello. Creo en pagar lo que utilizas. Y si te parece caro, siempre hay alternativas más baratas. Revisando el lema de Hector, "el software, por su valor y por su precio". Pero creo que o las compañías de software se preocupan de verdad de que sus partners sean empresas serias y rigurosas o abren un canal de comercialización directo. Lo contrario sólo genera este tipo de abusos en que es inevitable pensar mal de ellas, que además son las que sufren la pérdida de ingresos derivadas de esas versiones "piratas".