Como se suele decir en estos casos, a "un amigo mío" que trabaja como director de sistemas de una compañía mediana se le podría presentar la oportunidad de pasar a ejercer las mismas funciones en una multinacional. Aunque el proceso está en sus estados iniciales, mi amigo se plantea una duda sobre las posibilidades que ofrece un puesto de ese tipo.

Director de sistemas en una gran compañía suena bien: supones que tendrás mucho presupuesto, un buen equipo de trabajo, unas infraestructuras buenas (aunque la vida te da sorpresas), .... Pero el mundo perfecto no existe, y esas mayores capacidades básicamente económicas, vienen acompañadas por algunas dificultades organizativas.

Pero al ser una multinacional, empiezas con las restricciones "globales". Si la base de datos corporativa es, digamos, SQL Server, olvídate de utilizar para tus nuevos proyectos Oracle. Si el sistema de correo es Lotus Notes, tu proyecto más innovador en ese área será cambiar los servidores o los discos duros para dar más capacidad....Aún recuerdo un proyecto de desarrollo en que hubo que rehacer varios miles de horas de trabajo porque desde las oficinas corporativas se decidió cambiar de base de datos y nosotros llevábamos tiempo trabajando en un nuevo sistema sobre la que había que abandonar.

Además, en esos casos, el director de TI suele no depender directamente del director general, sino del financiero u operaciones, según el enfoque de la compañía. Esto implica una barrera de comunicación y de transmisión de las iniciativas si quieres que lleguen al más alto nivel de decisión. Aunque convencieras de las bondades de tu idea a tu supervisor, nada te garantiza que cuando se trasmita se mantenga el mensaje en forma o fondo. Ya en 2007 se hablaba de esto en el blog de Enrique Dans, con este demoledor comentario de Diego Parrilla.

Como consecuencia de ello, hay otro tema que no tengo claro como se gestiona. A la dirección de sistemas llegan (o se identifican) necesidades de diferentes áreas. Y su neutralidad, gestionada con la dirección general, es la que permite priorizar y ordenar esas iniciativas. Pero si la dependencia es de, por ejemplo, el director financiero, parece razonable que haya un cierto sesgo a la hora de asignar las prioridades.

En una compañía más pequeña, tu capacidad de innovación es mucho mayor. En primer lugar, porque la responsabilidad total suele ser tuya. Si algo funciona o no, tú respondes ante el director general, el consejero o quién corresponda. Pero nadie pone, a priori, impedimentos a tus decisiones. Decides cambiar a Openoffice o a GApps, lo explicas, y te lanzas, aunque sepas que asumes un cierto nivel de riesgo. Pero el que controla el riesgo eres tú. Algunas de esas situaciones, explicadas a un intermediario, harán que esté quiera tener más seguridad, ya que no es él mismo el que maneja el riesgo (todos asumimos más riesgos cuando somos nosotros mismos los que vamos a gestionar algo, quizás sobrevalorando nuestra capacidad). Y eso es una barrera a la innovación.

Hace poco conocía el caso de una empresa que decidía migrar su sistema de correo. El original era Lotus Notes. La alternativa elegida: lote completo de Microsoft: Outlook, Exchange, Office Communication Server.... Una solución indiscutible en lo técnico y en capacidades, pero de la que dudo mucho sean capaces de obtener un retorno de la inversión, cuando actualmente ni siquiera utilizan las convocatorias de reuniones. Es el tipo de decisión "amarrategui" que se toma cuando tampoco te aprietan lo suficiente para buscar soluciones imaginativas...

En fin, que mi amigo tiene miedo a perder parte de su capacidad de innovar, hacer cosas nuevas y tomar riesgos si termina surgiendo y aceptando la oportunidad. Veremos qué le sucede en el futuro próximo.