Hace poco se cumplió el 6º aniversario del inicio del blog (14 de junio de 2005).

Eran otros tiempos, casi anteriores a que existiera el concepto de Web 2.0 y, desde luego, muy anteriores a la generalización de uso de ese concepto (sea lo que sea). Un tiempo en que muchos escribíamos con ciertas dudas (y poca reflexión, probablemente) sobre las consecuencias y el alcance de esos mensajes.

Incluso se hacía gala de un cierto anonimato y el ahora Raúl, antes Consultor Anónimo quizás sea el ejemplo más paradigmático.

Despues, la idea de la Marca Propia y la necesidad o voluntad de crearnos una imagen propia, independiente de la empresa para la que trabajamos, cambio la idea del semi anonimato por una exposición más clara.

Y... ¿a qué viene esto ahora?

Una de las dudas que yo tenía era si ese tiempo dedicado, digamos, a "cultivar" mi propia imagen o ampliar conocimientos, era beneficiosa o no para la compañía. En cierto modo, si robaba tiempo con ello.

No me refiero al simple hecho de aprovechar lo aprendido, que evidentemente siempre es beneficioso para tu empleador, sino a si ese tiempo comentando o escribiendo en un blog o un tuit, era algo más que tiempo robado.

Ahora creo (o me autoengaño, puede ser) que la respuesta es un si claro. Con la extensión de la comunicación por internet, todos estamos más cerca y vale más que nunca la idea de "lo importante no es saber, sino tener el teléfono del que sabe" (obviamente, actualizando teléfono por otros medios).

En esta última semana he encontrado un proveedor freelance para instalar una plataforma de formación Moodle por menos de la cuarta parte de lo que nos presupuestó una empresa multinacional, y he presentado los servicios logísticos de la compañía a una incipiente empresa de e-commerce.

Hace poco, validé alternativas de videoconferencia o de software financiero mediante preguntas y respuestas en twitter o modelos de distribución mediante algunas preguntas en Quora. También pude comentar una idea de negocio, que en breve podré contar aquí, con expertos del mundo de Social Media y eCommerce a los que no hubiera podido acceder de forma tan sencilla sino fuera por una amistad labrada entre tuits y blogs.

Por eso ahora tengo claro que los 20 minutos que estoy dedicando a esta entrada no es tiempo robado a mi empresa, sino una oportunidad de ampliar el círculo de conocidos con los que un día poder mejorar las prestaciones de mi departamento o incluso ofrecer nuestros servicios comerciales.

Es más, cuando en septiembre (si todo va bien) se inicie nuestra actividad relacionada directamente con e-commerce, estoy casi seguro de que, al menos inicialmente, mi red de contactos generará tanto o más impacto que la web corporativa y las acciones que asociemos a la misma.

Aunque espero que sea solo durante el primer día ;)